martes, 30 de abril de 2013

¡¡¡HABLEMOS CLARO!!!



“...Denuncia a mi pueblo sus maldades y a la casa de Jacob sus pecados…”
Isaías 58, 1
Noviazgo, Matrimonio y familia católica en crisis
“...Dejara el hombre a su padre y a su madre y se adherirá a su mujer, vendrán a ser una sola carne” (Génisis 2, 24). Estos versículos, nos muestran la institución del Matrimonio por parte de Dios, fundamento de la sociedad humana, cuya celula es la familia. También se afirma la indisolubilidad y unidad (esto quiere decir que nadie puede destruir, ni separar o divorciar) del matrimonio.
Jesucristo,elevó al matrimonio a la categoría de sacramento y condenó la infidelidad, es decir la unión de personas que al recibir el sacramento del matrimonio se hubiesen separado y nuevamente hubiesen formado, no ya un matrimonio (porque esto es imposible al existir la unión matrimonial), sino una vulgar pareja en contra de la ley natural y de la ley de Dios. Dice Cristo: “...Yo os digo, quien repudia a una mujer salvo el caso de adulterio, y se casa con otra, comete adulterio, y el que se casa con una repudiada, comete adulterio” (San Mateo 19, 9); debemos aclarar que al justificarse una separación en caso de adulterio; siendo esto una causa grave, no autoriza un nuevo matrimonio, porque en la unión matrimonial, el hombre no puede destruirla.
Muchos afirman: “¿Estoy condenado a no ser feliz?”; esta pregunta surge de la gran ignorancia que reina, de la falta de virtud, de una vida viciosa y del ambiente mediocre y cómodo del mundo actual. Es una confusión, porque se mal educa o directamente no se educa al adolescente desde niño a ser dueño de si mismo y no dejarse gobernar por sus pasiones desordenadas, en donde simplemente domina el instinto del placer, del propio gusto, de la voluntad caprichosa y del usar al otro como un objeto a mi antojo.
Naturalmente, en situaciones normales que hoy prácticamente y lamentablemente casi no existe el noviazgo es una preparación para el matrimonio, y se da entre personas, que deben actuar como tales; hoy se entiende de manera deformada: parejas, amigovios, amigos con derechos, si me queres tengamos relaciones para conocernos debemos intimidar. Se confunde de echo como si fuera un matrimonio y para colmo mal llevado, porque luego surge el famoso “cuídate para no quedar embarazada”, prevenir el SIDA, y así una cosa lleva a la otra, cayendo en el abismo profundo del pecado y del vicio. El matrimonio como sacramento queda relegado como en el mejor de los casos a una fiesta familiar, que dicho sea de paso, si es que todavía queda algo de familia, pero no aceptando que esa unión es hasta que la muerte los separe y entre personas bautizadas, que para perseverar deben llevar una vida católica de manera práctica; es decir la asistencia a la Santa Misa en los días domingos y fiestas de guardar, la confesión y comunión frecuente, la oración diaria, el aconsejarse de manera frecuente por un sacerdote y sobre todo en momento de crisis; no tomar decisiones en el ambiente peligros de los problemas graves. El dialogo, el respeto, la sinceridad, la comprensión, la educación; en la actualidad han desaparecido del hogar; se ha puesto de modo lo que podríamos llamar la familia hotelera: viven, comen, duermen en el mismo lugar pero no dialogan ni se conocen; el padre ya no es el que rige el hogar, la madre ha dejado de realizar la función de ser el corazón de la familia y los hijos no quieren que sus padres los eduquen y les pongan limites. Reina un caos, que podríamos denominar que es un signo de la destrucción de la familia y del matrimonio; teniendo como bases terriblemente peligrosas, NOVIAZGOS FORNICARIOS, ES DECIR UN JOVEN Y UNA JOVEN QUE SE USAN PARA DARSE PLACER SEXCUAL, PARA SATIFACER LA LUJURIA MUTUA, PERO SIN NINGUN COMPROMISO DE AMOR SELLADO POR EL SACRAMENTO MATRIMONIAL, es decir parejas desparejas, sin peso y armonía; y lo mas triste que en varios de los casos con la aprobación de padres irresponsables que por comodidad o por miedo no corrigen a sus hijos.
Y tu Padre de familia ¿Cómo puedes ser cabeza del hogar y representar a Cristo en tu familia, sino eres cabeza de ti mismo y no llevas una vida espiritual y virtuosa?
Y tu Madre de familia ¿Cómo podrás ser el corazón del hogar que Dios te ha confiado, si sufres terribles infartos de egoísmo, lujuria y tienes temor de traer hijos al mundo? Y si los has traído ¿Por qué no los educas?
El fruto de todo esto esta bien putrefacto: es el aborto, la anticoncepción y toda clases de métodos para librarse de la tarea de traer hijos al mundo que molestan en mis planes egoístas, quiero tener un auto mucho mejor del que tengo, quiero una casa mas cómoda, quiero trabajar y ascender de puesto y ser totalmente independiente. Quiero, quiero…..y te has preguntado ¿Qué quiere Dios de mi? Esto nadie se lo pregunta, porque hoy se quiere como lo ha hecho el demonio la independencia también de Dios, queremos un dios que se ponga a la moda, es decir al servicio del capricho, de la miseria y del placer humano; no se quiere la luz de Cristo, sino que se quiere las tinieblas cómodas del demonio y la mediocridad tibia de mi carne inclinada al mal.
Tengamos en cuenta la advertencia de San Pablo en su carta a los Romanos 1, 28-32: “Y como no estimaron el conocimiento de Dios, los entregó Dios a una mente depravada para hacer lo indebido, henchidos de toda injusticia, malicia, codicia, maldad, llenos de envidia, homicidio, riña, dolos, malignidad; murmuradores, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, desobedientes a sus padres; insensatos, desleales, hombres sin amor y sin misericordia. Y si bien conocen que según lo establecido por Dios los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican”.
R.P.Ariel J. Damin
Misioneros del Santísimo Rosario

Santa Catalina de Sena, Virgen



La Orden Santísima de Predicadores, que ofrecía ayer una rosa de púrpura a Jesús resucitado, le presenta hoy un lirio de deslumbradora blancura.
Santa Catalina de Sena, (1347-1380) fue la penúltima de sus 25 hermanos, y desde su tierna edad escogió a Jesús por esposo. A su delicado cuerpo le impuso espantables mortificaciones y en medio de sus prolongados ayunos no buscaba otro sustento que la Santa Eucaristía, único alimento suyo durante cuarenta días consecutivos. Recibió las llagas del divino Crucificado y ciencia infusa sobre los misterios más profundos de la religión. Merced a sus consejos, salió de Aviñon Gregorio XI para volver a Roma.
Habiendo llegado como Cristo a los 33 años, voló a su divino Esposo, para participar allí del banquete nupcial, en las santas alegrías de la Pascua eterna.
Ofrezcamos a Dios en este día la Hostia santa perfumada con el olor virginal de Santa Catalina, para que, en cambio, nos otorgue la vida eterna. 

domingo, 28 de abril de 2013

IV Domingo después de Pascua



Festividad de San Luis María Grignion de Monfort

Santo Evangelio según San Mateo 9, 35-38.

San Luis nació en Montfort, Francia el 31 de enero de 1673 de una familia muy numerosa, el siendo el mayor de 18 hermanos. Uno de ellos murió en su infancia, 3 fueron sacerdotes y 3 religiosas.
Desde joven, San Luis tenía una gran devoción a la Eucaristía y a la Virgen María. Frecuentemente lo encontraban rezando por largo rato frente a una imagen de la Virgen. Cuando tenía suficiente edad, pidió permiso para asistir en la misa de la parroquia en la mañanas. Como la Iglesia le quedaba a dos millas de su casa, tenía que levantarse muy temprano para llegar a tiempo. 
Entre los 16 y 18 años, San Luis tuvo una experiencia de Dios que marcó su vida para siempre. Ante este encuentro personal e íntimo con Dios, la vida de Luis cambió radicalmente. Se entregaba totalmente a la oración y a la penitencia, encontrando su delicia tan solo en Dios.
En 1693, a los 20 años, siente el llamado de consagrar su vida a Dios a través del Sacerdocio.
 San Luis apredió a despreciar todo lo de este mundo como vano y temporal. Esto lo llevó a atesorar tesoros en el cielo y no en la tierra. El llegó a reconocer que nada se debe esperar de los que es de este mundo más todo de Dios.
Su tiempo en el seminario estuvo lleno de grandes pruebas.
 Y todo esto San Luis lo recibió con gran paciencia y docilidad. Es mas, lo miraba todo como un gran regalo de Cristo quién le había dado a participar de Su Cruz.
El 5 de junio de 1700, San Luis, de 27 años,  fue ordenado sacerdote. Escogió como lema de su vida sacerdotal: "ser esclavo de María". Enseguida empezaron a surgir grandes cruces en su vida. Pero no se detenía a pensar en si mismo sino que su gran sueño era llegar a ser misionero y llevar la Palabra de Cristo a lugares muy distantes.
. Sin embargo sus superiores le negaron sus facultades de ejercer como sacerdote....no podía confesar ni predicar.... y lo mantuvieron un largo rato en el seminario haciendo varios oficios menores. Esto fue un gran dolor para San Luis, no por los trabajos humildes sino por no poder ejercer su sacerdocio.  Tenía como único deseo dar gloria a Dios en su sacerdocio y en sus obras misioneras. Mas como siempre, San Luis obedeció con amor.
San Luis dio a la Iglesia las obras mas grandes que se han escrito sobre la Virgen Santísima:  El Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen , el Secreto de la Virgen, y El Secreto del Rosario. A estos se añade "A los Amigos de la Cruz" y su libro principal “El amor a la Sabiduría Eterna”.  La Iglesia ha reconocido sus libros como expresión auténtica de la doctrina eclesial. El Papa Pío XII, quién canonizó a San Luis dijo: "Son libros de enseñanza ardiente, sólida y autentica." 
San Luis murió en  Saint Laurent sur Sevre el 28 de Abril de 1716, a la edad de 43 años.-Fue beatificado en 1888 y canonizado el 20 de Julio de 1947. -Es venerado como sacerdote, misionero, fundador  de la Compañía de María y las Hijas de la Sabiduría y sobre todo, como Esclavo de la Virgen María.

sábado, 27 de abril de 2013

Misión "Nuestra Señora de Fátima"

La tradicional practica de la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María es una entrega voluntaria y total de la familia toda a Jesucristo Nuestro Señor para que el sea el Dueño, el Señor y el Padre que rija ese hogar cristiano. Están llamados a reparar y desagraviar el Sacratísimo Corazón de Cristo, tan ultrajado por pecados propios y ajenos. La Virgen Santísima quiere ser la guía y conductora que ayuda a conseguirnos las gracias  necesarias para cumplir con estos objetivos espirituales. Es una protección y bendición para que la familia permanezca unida así pueda alcanzar la vida eterna.  
Durante los días que estuvimos en la vecina provincia de San Luis, atendiendo a las almas que se acercan a nosotros, la familia del Señor Sebastían Karake y de la Señora Solange Larovere de Karake, entregarón su hogar al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, pedimos al cielo que los bendiga y ampare por todo lo que hacen por la Misión que se lleva a cabo en dicha ciudad. 
  





Santo Bautismo

Renació por medio de las aguas bautismales el niño Nicolás Joel Garcia. 






lunes, 22 de abril de 2013

Católico, milita bajo el estandarte de la verdad y la caridad

"...Amad a vuestros enemigos..."
(San Mateo 5, 44 y San Lucas 6, 27)

1-Al comentar el Evangelio de San Mateo ya citado, Monseñor Straubinger nos dice: "Como se ve, el perdón y el amor a los enemigos es la nota característica del cristianismo. Da a la caridad fraterna su verdadera fisonomía que es la misericordia, la cual, como lo confirmó Jesús en su mandamiento nuevo (Confrontar San Juan 13, 34 y 15, 12), consiste en la imitación de su amor misericordiosos. El cristiano, nacido de Dios por la fe, se hace coheredero de Cristo por la caridad (Confrontar Levítico 19, 18; San Lucas 6, 27; 23, 34; Hechos 7, 59; Romanos 12, 20)."
2-El mismo comentador ya citado cuando explica San Lucas 6, 27, afirma: "...como se ve el amor al enemigo no consiste en el simple hecho de renunciar a la venganza sino más bien en un acto positivo de perdón y benevolencia. Estas disposiciones han de tenerse en el fondo del corazón e inspirar nuestras obras respecto del prójimo, de modo que Dios vea nuestra intención, aunque el mismo prójimo no lo sepa".
3-El amor al prójimo y por lo tanto a los enemigos tiene su fundamento en el amor sobrenatural llamado caridad teologal, donde el motor es el amor a Dios, al cual debemos amar primero y con su misma caridad, ya que nuestro amor humano y nuestras solas fuerzas no son suficientes para las exigencias que Cristo instauró en su Cuerpo Místico, que es la Iglesia.  
4-Debemos aspirar en esta militancia que se dirije a la eterna bienaventuranza, a una caridad heroica, que el Reverendo Padre Garrigou Lagrange O.P., en su clásica obra espiritual, Las tres edades de la vida interior, Tomo II, pagina 512, nos dice: "la caridad heroica para con Dios se manifiesta, en primer lugar, en un ardiente deseo de agradarle. En efecto, amar a alguien es desearle bien y querer aquello que le conviene y agrada. Amar heroicamente a Dios es querer, aun en medio de las mayores dificultades, que se cumpla su santa voluntad y que su reino se establezca definitivamente en las almas.
Este santo anhelo de agradar a Dios es una forma de la caridad afectiva, que se prueba con la caridad efectiva, o conformidad con la divina voluntad, en la practica de las virtudes. Por ella llega el alma a la constante fidelidad en las cosas pequeñas lo mismo que en las grandes".
5-Cuando el Padre Lagrange habla del amor al prójimo, en la obra ya citada, en el capitulo 20, lo titula La caridad fraterna irradiación del amor de Dios y dice: "el amor de Dios...corresponde al precepto supremo; más existe un segundo mandamiento que deriva del primero: amarás a tu prójimo como a ti mismo, por amor de Dios (Confrontar San Mateo 19, 19; 22, 39 ; San Marcos 12, 31; San Lucas 10, 27; San Juan 13, 34). El amor al prójimo nos lo enseña Nuestro Señor como la consecuencia necesaria, la irradiación y la señal del amor de Dios: amaos los unos a los otros como yo os he amado; en esto conocerán que con discípulos míos  (San Juan 13, 35). El discípulo amado afirma también en su primera carta 4, 20: "si alguien dice amar a Dios y odia a su hermano, ese tal es un mentiroso...", la caridad fraterna debe ser, pues, una de las señales principales del progreso del amor de Dios. 
6-El odio, la calumnia, la difamación, el desprecio, la groserías, las burlas, los malos tratos, los insultos, la indiferencia y toda clase de maldades; es fruto de la falta de rectitud de intención, de la soberbia solapada; que tienen como causa a los tres enemigos del alma: el demonio, el mundo y la propia carne.
7-El demonio, habla de lo suyo, la mentira, la astucia engañosa y retorcida de aquel que oculta la verdad por no amar la luz. "...El es mentiroso y padre de la mentira" (San Juan 8, 44). El mundo, con su falso brillo, el cual tiene como príncipe al demonio, busca ocultarse bajo la mascara de la hipocresía, realiza el teatro de rasgarse las vestiduras, aunque esconde en sus entrañas toda clase de maldades y es por eso que advertía Cristo Nuestro Señor: "Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a Mí antes que a vosotros" (Juan 15, 18); comenta Monseñor Straubinger: "...el mundo odia lo sobrenatural en los cristianos así como lo ha odiado a Cristo". 
La carne, es decir el hombre viejo, que es mañoso, vanidoso, amante de placeres y vida cómoda, caprichoso, afeminado y terco; no quiere saber nada con las exigencia de los mandamientos de Cristo, y es por eso que se le puede aplicar lo que dice Cristo a los hombres que se dejan seducir y guiar por el hombre viejo: "Vosotros juzgáis carnalmente..." (San Juan 18, 15).
8-Quien quiere tener rectitud de intención y verdadero amor a Dios y al prójimo y un celo santo por las almas; tiene en cuenta lo que dijo Nuestro Señor: "No juzguéis según las apariencias, sino que vuestro juicio sea justo" (San Juan 7, 24).

9-Cuando vemos que se cumple lo que dice Don Quijote a su amigo y compañero incondicional: "Si los perros ladran, Sancho, señal es que cabalgamos"; entonces aquellos que viven en la tibieza, mediocridad, encerrados en el rencor que huele mal; en el odio, en los celos de meretriz, en la envidia y en los venenosos deseos de venganza; cumple sin darse cuanta lo que dice la Escritura Santa, al aplicar todo lo dicho a sus victimas: "...Me odiaron sin causa" (San Juan 15, 25; Salmo 134 (135), 19; 68 (69), 5).
10-Vivamos en Cristo, que es la misma verdad; y en su amor divino para que auxiliados con la gracia, pongamos en practica la perfección que espera de nosotros: "Sed misericordiosos como es misericordioso vuestro Padre" (San Lucas 6, 36); porque si nos resistimos, recibiremos aquello que se nos advierte: "con la medida con que medís se os medirá " (San Lucas 6, 38).
11-Debemos decidirnos a grabar en letras de oro, y del más fino, es decir, en letras de caridad divina, lo que Nuestro Señor Jesucristo enseña: "amad, a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, rogad por los que os calumnian..." (San Lucas 6, 27-28).
12-"Porque cada árbol se conoce por el fruto que da...el hombre bueno saca el bien del buen tesoro que tiene en su corazón; más el hombre malo, de su propia maldad saca el mal" (San Lucas 6, 45). Es por eso que el fruto venenoso y amargo de la calumnia, la difamación, el insulto, la grosería inculta y toda clase de vulgaridades, que raya con la ignorancia culpable y perezosa; no puede venir de buen corazón, es decir de intención recta; sino de un corazón corroído, doblez, afeminado, poco noble, cobarde, acostumbrado a la traición; y como es costumbre en los felinos, la intención caer siempre parados.
13-"...Porque la boca habla de lo que reboza el corazón" (San Lucas 6, 45).
Para demostrar no solo ante Dios sino también de manera publica ante los hombres, que nuestra intención es recta, noble, sin doblez y puestos en el Corazón Sagrado de Jesús, elevamos la plegaría de San Francisco de Asís: 
    
OhSeñor, hazme un instrumento de TPaz .
D
onde hay odio, que lleve yo el Amor.

D
onde haya ofensa, que lleve yo el   Perdón.
D
onde haya discordia, que lleve yo la Unión
D
onde haya duda, que lleve yo la Fe.
D
onde haya error, que lleve yo la Verdad.
D
onde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.

D
onde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.
Porque es:
Dando , que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.
Amén
Oración que sea presentada ante la Reina y Madre de misericordia; por todos aquellos que nos calumnian, nos difaman, nos insultan, nos amenazan y quieren nuestro mal; o tal vez nos envidian; semejante a lo que decía la fabula de la zorra: "que quería con mucha ansiedad comer hermosas uvas frescas y maduras y como nos las alcanzaba, al final insultando dijo que estaban verdes".
Nuestro Señor Jesucristo, los bendiga, los convierta de corazón, y haga el milagro de que puedan mirar hacia el cielo, es decir que dejen de ser cerdos que solo miran el barro, sin enterarse de que existe un hermoso firmamento estrellado. Y así salven sus almas descubriendo la caridad fraterna en la verdad; los perdonamos de corazón y deseamos que todos nos encontremos en la bienaventuranza eterna; y que todos tengamos en cuenta lo que Nuestro Señor pronunció: "Según quered que hagan los hombres con vosotros, así haced vosotros con ellos" (San Lucas 6, 31) 

"Jesús manso y humilde de Corazón. Haced nuestro corazón semejante al vuestro"
Ad Jesum per Mariam
R.P. Ariel J. Damin 
M.S.R.


domingo, 21 de abril de 2013

III Domingo después de Pascua


Santo Evangelio según San Juan 16, 16-22.

Sermón de San Agustín, Obispo.

Durante estos días santos consagrados a la resurrección del Señor trataremos, con el auxilio de la gracia, de la resurrección de la carne. Esta, en efecto, es nuestra fe; este don nos ha sido prometido en la carne de Nuestro Señor Jesucristo; él nos precedió con su ejemplo. Lo que nos prometió para el fin de los tiempos no sólo quiso predecírnoslo; hizo más: quiso demostrarlo en su misma persona. Aquellos que viviendo en tiempo de Cristo, le vieron y le contemplaron pasmados, en la creencia de que veían un espíritu, se pudieron  convencer de la realidad de su cuerpo. No tan sólo les hablo sino que se mostró a ellos, y aun fue poco para él mostrarse visible; quiso además que le trataran y tocaran.

Y le dijo: “¿Por qué estáis turbados y cuáles son los pensamientos que agitan vuestro corazón?” pensaban ver un espíritu. Ved mis manos y mis pies; palpad y ved; puesto que el espíritu no tiene huesos y carne, como veis que yo tengo. Contra esta evidencia disputaban los hombres. ¿Qué otra cosa podían  hacer los hombres, sino aquello que es propio de ellos, es decir, disputar de las cosas de Dios, contra Dios? Porque Jesús es Dios, y ellos eran hombres. “Si bien es verdad que Dios conoce que son vanos los pensamientos de los hombres”.

En hombre terreno no tiene otra norma de su inteligencia que el testimonio de los sentidos. Cree lo que suele ver, lo que no acostumbra a ver, no lo cree. Ahora bien: Dios hace todos los milagros fuera de lo acostumbrado, porque es Dios. Ciertamente es mayor milagro el nacimiento de tantos hombres que no existían, que la resurrección de unos pocos, que ya existieron. Y con todo, estos milagros no los tenemos en cuenta, y por lo mismo que acontecen ordinariamente, no les atribuimos importancia alguna. Cristo ha resucitado, es una verdad incontestable. Constaba de un cuerpo de carne, fue suspendido en la Cruz, entregó su alma, su cuerpo fue puesto en el sepulcro. El que vivía en esa carne la resucitó; la mostró llena de vida. ¿Por qué nos admiramos? ¿Por qué no creemos? El que realizó este prodigio es Dios.

sábado, 20 de abril de 2013

Fiesta de San Expedito

Respondiendo a la solicitud de la Comisión de fieles de San Expedito de la localidad de Las Catitas, perteneciente al departamento de Santa Rosa (se encuentra en la porción noreste de la Provincia, a 81 kilómetros de la Capital de Mendoza. Limita al Norte con los departamentos de Lavalle y de San Martín, al Sur con el de San Rafael, al Este con el de La Paz, y al Oeste con los de Junín, de Rivadavia, y de San Carlos. Está dividido en 5 distritos: 12 de octubre, Las Catitas, Ñanuñan, La Dormida, y Villa Santa Rosa.). Se accedió a la atención espiritual del Santuario en honor al Glorioso Mártir San Expedito, que se ubica en la ruta 153, kilómetro 16.
Desde este 19 de Abril del corriente año se dio comienzo a dicha atención espiritual para que la feligresía católica celebre a este imitador de Cristo unido al verdadero culto de Dios, es decir el Santo Sacrificio de la Misa, celebrado con su rito tradicional, como así se hizo en otros tiempos, administrando el sacramento de la confesión y los sacramentales (bendiciones, procesiones, etc); y todo esto según los ritos aprobados por la Iglesia Católica, Apostólica, Romana, ritos inspirados por el Espíritu Santo y bendecidos por todos los papas de todos los siglos. ¿Quien podría inmaginarse...? Que San Antonio de Padua, que San Cayetano, que San Pio V Papa, o san Gregorio Magno, Papa, han celebrado la misma Misa y con los mismos ritos, esto es prueba suficiente para mostrar la legitimidad de la tradición católica y la prudencia y la abstención de los ritos modernos que no huelen a católico sino mas bien a protestantismo y a novedad que siempre la Iglesia en la vos de sus Papas y de los Obispos católicos condenó como peligroso para el desarrollo de la única Iglesia de Cristo, fuera de la cual no hay salvación.
Agradecemos la gentileza de la Comisión representada por el Señor Victor Matías Lira, presidente de la misma que fue el que solicito a través de la Señora Lidia Concepción de Panzas la Santa Misa en honor de San Expedito para el día 19 de abril de 2013 a las 17:00hs, y con ello se vio conveniente dar continuidad a un apóstolado fructuosa para gloria de Dios y salvación de las almas, realizado por nuestra Sociedad Clerical Misioneros del Santísimo Rosario, representada por el Reverendo Padre Ariel J. Dámin y supervisada por su Excelencia Monseñor Andres Morello. 
Debemos destacar la actuación de los seminarista clérigo Alberto Antonio Martinez y Nicolás A. Benegas. Y de todos aquellos que desinteresadamente colaboraron espiritual o corporalmente con esta fiesta popular religiosa.   



























  

domingo, 14 de abril de 2013

El celibato, garantía de un sacerdocio fecundo, para gloria de Dios y salvación de las almas


Santo Evangelio según San Juan 10, 11-16.Domingo del Buen Pastor 

“Ya no vivo yo, sino Cristo vive en mi”
(Gálatas 2, 20)

La castidad del sacerdote, es el sello divino, que demuestra la sinceridad y la humildad de su entrega a Dios; es una garantía que su oración es verdadera y que su apostolado entre los hombres es principalmente para llevarlos a Dios. Es por eso que se dice que el celibato es un don divino. Jesús mismo lo afirmo en el Evangelio: “No todos pueden comprender este lenguaje, sino aquellos a quienes es dado…hay eunucos (vírgenes, celibes) que se hicieron tales a sí mismos por el reino de los cielos” (San Mateo 19, 11 y 12).
Monseñor Straubinger al comentar el pasaje bíblico citado nos dice: “la virginidad es el camino más perfecto, pero no todos son llamados a él, porque no somos capaces de seguirlo sin una asistencia especial de la gracia”.
El Papa Pio XII hacia esta grave reflexión a los alumnos eclesiásticos (seminaristas) de Roma, en el año 1939:

“El sacerdocio os exige sacrificios que podríamos llamar extraordinarios, entre los cuales destaca la plena inmolación (la total entrega a Dios de manera sacrificada y con amor) de uno mismo en homenaje por el celibato. ¡Examinaos a vosotros mismos! Y si algunos se sienten sin fuerzas para guardarlo, Nos (Nosotros) les rogamos que abandonen el Seminario y se vayan a otra parte donde pasen la vida honesta y provechosamente; porque en la profesión (vocación, llamado-de Dios-) sacerdotal no podríamos vivir sin peligro de condenación eterna (infierno) ni sin deshonra (poner en ridículo, burlarse, desprestigiar, hacer perder autoridad) de la Iglesia.
1-Podríamos preguntarnos ¿Qué es un Sacerdote católico?; es necesario tener en claro esto para comprender mejor porque Dios quiere conceder el don del celibato por el reino de los cielos a los sacerdote y que no pertenece a la sola disciplina de la Iglesia, sino que sus raíces son más profundas.
2-Lo que no es un sacerdote:

Un animador de comunidad,
un presidente de la asamblea, un hombre al servicio de la comunidad,
un asistente social, un show master (maestro del show),
un hombre que dice cosas bonitas para agradar, un hombre simplemente popular,
un profesor, un empresario, un soltero con tiempo libre, un soltero con suerte que vive con todas las comodidades y sin trabajar, un coordinador de una Iglesia
, un delegado de la comunidad católica, un político religioso, un payaso espiritual para entretener al público, y así hacer las celebraciones más dinámicas y pasables; un soltero que tiene
derecho a divertirse y por lo tanto por la noche sale a bailar,
tomar, etc.; un soltero que guarda las apariencias pero a escondidas tiene alguna novia o algún novio, o en el peor de los casos siendo sabido por todos, todos disimulan
; un hombre contratado por un obispado o una parroquia para que se haga cargo de funciones sacerdotales y así después de cumplir ciertos horarios, lleva una vida mundana (funcionario eclesiástico), un hombre bien vestido, mantenido por un grupo de personas; un hombre que se siente muy solo y
es por eso que reclama casarse o tener algo, un gran deportista que va a un gimnasio, practica natación, etc.; (esto es saludable para el cuerpo, pero en el caso del sacerdote, su estado reclama no dar un espectáculo público),
sin contar el ambiente mundano y grosero de estos lugares públicos, no adecuado para la castidad sacerdotal; un hombre galán, que está al alcance de pocos; un líder religioso.

 3-Un sacerdote católico es:
Un hombre “crucificado con Cristo” (Gálatas 2, 19),
“un hombre-tomado de entre los hombres-, pero constituido por encima de los hombres para las cosas que pertenecen a Dios” (definición de San Pablo sobre el sacerdocio; Hebreos 5, 1); “…que los hombres los juzguen como ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios” (I de Corintios 4, 1)
; el Papa Pio XI en su encíclica “Ad Catolici Sacerdotii” (Sobre el sacerdocio católico) n°2, compara al sacerdote como: “…instrumento del Divino Redentor…es-Alter Christus-otro Cristo, puesto que hace sus veces, según la frase evangélica: -como el Padre
me ha enviado, así Yo os envió- (Juan 20, 21)”; el sacerdote principalmente se ordena a la celebración diaria del Santo Sacrificio de la Misa y a perdonar los pecados en el sacramento de la Penitencia o Confesión (confrontar Lucas 22, 19; Juan 20, 21 al 23)
; debe predicar la doctrina católica “Id y enseñad a todas las gentes…enseñándoles a observar todo lo que os he mandado” (Mateo 28, 19-20); el sacerdote debe ser maestro y hombre de oración; se cuenta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote que “…pasaba la noche rogando a Dios” (Lucas 6, 2), es por eso que diariamente debe rezar el oficio
divino o Breviario (tradicionalmente los 150 salmos divididos en una semana y 7 veces al día, con lecturas bíblicas y de los santos; es la oración oficial de la Iglesia para el Sacerdote y comete pecado mortal si la deja deliberadamente); su dignidad exige una elevación de espíritu, una pureza de corazón, una vida virtuosa, en una palabra santidad de vida; debe seguir el ejemplo de Cristo que por sus obras enseñó; su piedad debe ser sólida, por encima del sentimentalismo, basándose en los principios de la doctrina católica, y con una voluntad firme para resistir cualquier tentación o halagos del demonio
, del mundo o de su propia carne; de la vida de oración y sacrificio, llevado por amor de Dios y de las almas, el celibato o castidad sacerdotal recibe su consistencia y su esplendor, cuya observancia perfecta y total, es una obligación gravísima en los clérigos constituido en ordenes mayores (Subdiaconado, Diaconado y Sacerdocio). El celibato, como don de Dios se ubica dentro de la virtud sobrenatural de la templanza; esta implica moderación, equilibrio, madurez y el amor encausado; para que el placer no sea
quien dirija y así es reguladora de los placeres. El vivir el celibato supone el pudor, es decir ser cuidadoso de la intimidad, respetarnos y respetar; no utilizar nuestro cuerpo ni mostrarlo como mercadería. La castidad, cuida de evitar los tocamientos deshonestos, besos desubicados, vestir decentemente (cosa muy olvidada en la actualidad, aún entre los que se dicen consagrados a Dios), ubicación en el comportamiento (el sacerdote debe evitar excesiva familiaridad, especialmente con las mujeres) y debe cuidar la mirada que son los ojos del alma. Toda persona pero especialmente el candidato a ser sacerdote debe ser educado en materia de castidad no solo de palabra sino sobre todo cultivando un verdadero amor a Dios a través de una entrega total y absoluta a Nuestro Señor, podríamos decir una verdadera pasión por aquel que nos eligió y nos amó primero; se debe educar en la renuncia a los placeres buenos y lícitos del matrimonio cristiano y esto para responder al llamamiento divino; la educación implica también formar con la gracia divina un corazón indiviso y casto; es decir mi alma con todas sus potencias, mis sentimientos y sensibilidad entregados totalmente al amor y servicio de Dios y de su culto y esto para siempre.


El sacerdote debe poseer de manera plena la doctrina de la fe católica y su moral, sin cambios, sin adaptaciones para caer bien, sin modernismo, inclusive teniendo en cuenta también las leyes del culto o litúrgicas; porque debemos tener en cuenta que lo que uno celebra o como celebra es lo que uno creo o profesa y si somos católicos el sacerdote no se puede transformar en un simple pastor evangélico o en un animador de una fiesta o baile religioso. El evangelio del Buen Pastor en San Juan 10, 1-18 nos dice el mismo Cristo: “Yo soy el Buen Pastor, el buen pastor da su vida por las ovejas” ese dar la vida en el sacerdote que actúa en persona de Cristo significa sacrificarse como Cristo en el Calvario, empobrecerse como Cristo en el Pesebre y humillarse como Cristo en el Sagrario. Si hemos entendido esto, nos daremos cuenta que un sacerdote católico que no quiere vivir el celibato o castidad, es porque ya ha renunciado a ser buen Pastor para convertirse en un lobo con piel de oveja, que asesinará a las almas (las ovejas) con falsas doctrinas, con falsa moral, con falso culto; en una palabra en vez de servir a Cristo verdad, servirá a Lucifer el mentiroso y engañador desde el principio.
Reverendo Padre Ariel Jesús Damín
Misioneros del Santísimo Rosario   

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