lunes, 24 de abril de 2017

    
   
         San Fidel de Sigmaringa, Mártir

         Fidel significa: el que es fiel. El que es digno de fe.

Nació en Sigmaringa, Alemania, en 1577.
Tenía una inteligencia muy vivaz y fue enviado a estudiar a la Universidad de Friburgo, donde obtuvo doctorado en ambos derechos, y luego llegó a ser profesor muy estimado de filosofía y letras. Durante seis años fue encargado de la educación de varios jóvenes de las familias principales de Suabia (Alemania), a los cuales llevó por varios países de Europa para que conocieran la cultura y el modo de ser de las diversas naciones. Sus alumnos se quedaban admirados del continuo buen ejemplo de su profesor en el cual no podían encontrar ni una palabra ni un acto que no fueran de buen ejemplo. Lo que los otros gastaban en cucherías él lo gastaba en dar limosnas.
Como abogado, Fidel se dedicó a defender gratuitamente a los pobres que no tenían con qué costearse un defensor. Su generosidad era tan grande que la gente lo llamaba "El abogado de los pobres". Ya desde muy joven renunciaba a conseguir y estrenar trajes nuevos y el dinero que con eso ahorraba lo repartía entre las gentes más necesitadas. Jamás en su vida de estudiante ni en sus años de profesional tomó licor, ni nadie lo vio en reuniones mundanas o que ofrecieran peligro para la virtud. Sus compañeros de abogacía se admiraban de que este sabio doctor nunca empleaba palabras ofensivas en los pleitos que sostenía (y sus contrarios sí las usaban y muy terribles).
Un día el abogado contrario a un pleito, le ofreció en secreto una gran cantidad de dinero, con tal de que arreglaran los dos en privado y se le diera la victoria al rico que había cometido la injusticia. Fidel se quedó aterrado al constatar lo fácil que es para un abogado el prestarse a trampas y vender su alma a Satanás por unas monedas como lo hizo Judas. Y dispuso dejar la abogacía y entrar de religioso capuchino. Tenía 35 años.
Dividió sus importantes riquezas en dos partes: la mitad la repartió a los pobres, y la otra mitad la dio al Sr. Obispo para que hiciera un fondo para costear los estudios a seminaristas pobres.
Con razón le pusieron después esta leyenda debajo de su retrato:
¡Santo es Fidel, y fue abogado!,
Obra del poder Divino.
Mucho le costó ser capuchino
y morir después martirizado.
Habiendo sido tan rico y tan lleno de comodidades se fue a vivir como el más humilde y pobre fraile capuchino. Le pedía constantemente a Dios que lo librara de la tibieza (ese vicio que lo hace a uno vivir sin fervor, ni frío ni caliente, descuidado en sus deberes religiosos y flojo para hacer obras buenas) y le suplicaba a Nuestro Señor que no lo dejara perder el tiempo en inutilidades y que lo empleara hasta lo máximo en propagar el Reino de Dios. Le gustaba repetir la famosa frase de San Bernardo: "Sería una vergüenza que habiendo sido coronado de espinas mi Capitán Jesucristo, en cambio yo que soy su soldado, viviera entre comodidades y sin hacer sacrificios".
En Friburgo consiguió la conversión de muchos protestantes. Y la gente se quedó admirada cuando llegó la peste del cólera, pues se dedicaba de día y de noche a asistir gratuitamente a todos los enfermos que podía. Su austeridad o dominio de sí mismo, era impresionante. Su fervor en la oración y en la Santa Misa conmovían a los que lo acompañaban. Las gentes veían en su persona a una superioridad interior que les impresionaba. Su predicación conseguía grandes frutos porque era sencilla, clara, fácil, práctica, suave y amable, pero acompañada por la unción o fuerza de conmover que proviene de quien antes de predicar reza mucho por sus oyentes y después de la predicación sigue orando por ellos. Era tal el atractivo de sus sermones que hasta los mismos herejes iban a escucharlo. Pero este atractivo fue el que llenó de envidia y rabia a sus opositores y los llevó a escogerlo a él, entre todos los compañeros de misión, para martirizarlo.
Hay algo que a los santos les falla de manera impresionante, es la "prudencia simplemente humana", ese andar haciendo cálculos para no excederse en desgastarse por el Reino de Dios. Los santos no se miden. Ellos se enamoran de Cristo y de su religión y no andan dedicándose a darse a cuenta gotas, sino que se entregan totalmente a la misión que Dios les ha confiado. Y esto le sucedió a Fidel. Cada poco le llegaban tarjetas como esta: "Recuerde que está predicando en tierras donde hay muchos protestantes, evangélicos, calvinistas y demás herejes. No hable tan claro en favor de la religión católica, si es que quiere seguir comiendo tranquilamente su sopa entre nosotros".
Pero él seguía incansable enseñando el Catecismo Católico y previniendo a sus oyentes contra el peligro de las sectas de evangélicos y demás protestantes. Tenía que prevenir a sus ovejas contra los lobos que acaban con las devociones católicas.
Al saber en Roma los grandes éxitos del padre Fidel que con sus predicaciones convertía a tantos protestantes, lo nombraron jefe de un grupo de misioneros que tenían que ir a predicar en Suiza, nido terrible de protestantes calvinistas. Lo enviaba la Sagrada Congregación para la Propagación de la fe.
En la ceremonia con la cual lo despedían solemnemente al empezar su viaje hacia Suiza, Fidel dijo en un sermón: "Presiento que voy a ser asesinado, pero si me matan, aceptaré con alegría la muerte por amor a Jesucristo y la consideraré como una enorme gracia y una preferencia de Nuestro Señor.
Pocos días antes de ser martirizado, al escribir una carta a su lejano superior, terminaba así su escrito: "Su amigo Fidel que muy pronto será pasto de gusanos".
Al llegar a Suiza empezó a oír rumores de que se planeaba asesinarlo porque los protestantes tenían gran temor de que muchos de sus adeptos se pasaran al catolicismo al oírlo predicar. Al escuchar estas noticias se preparó para la muerte pasando varias noches en oración ante el Santísimo Sacramento, y dedicando varias horas del día a orar, arrodillado ante un crucifijo. La santidad de su vida lo tenía ya bien preparado para ser martirizado.
El domingo 24 de abril, se levantó muy temprano, se confesó y después de rezar varios salmos se fue al templo de Seewis, donde un numeroso grupo de protestantes se había reunido con el pretexto de que querían escucharlo, pero con el fin de acabar con él. Al subir al sitio del predicador, encontró allí un papel que decía: "Este será su último sermón. Hoy predicará por última vez". Se armó de valor y empezó entusiasta su predicación. El tema de su sermón fue esta frase de San Pablo: "Una sola fe, un solo Señor, un solo bautismo" (EF. 4,5) y explicó brillantemente cómo la verdadera fe es la que enseñan los católicos, y el único Señor es Jesucristo y que no hay varios bautismos como enseñan los protestantes que mandan rebautizar a la gente. Aquellos herejes temblaban de furia en su interior, y uno de los oyentes le disparó un tiro, pero equivocó la puntería. Fidel bajó del sitio desde donde predicaba y sintiendo que le llegaba el fin, se arrodilló por unos momentos ante una imagen de la Sma. Virgen. Quedó como en éxtasis por unos minutos, y luego salió por una pequeña puerta por la sacristía detrás del templo.
Los herejes lo siguieron a través del pueblo gritándole: "Renuncie a lo que dijo hoy en el sermón o lo matamos". El les respondió valientemente: "He venido para predicar la verdadera fe, y no para aceptar falsas creencias. Jamás renunciaré a la fe de mis antepasados católicos."  Aquel grupo de herejes, dirigidos por un pastor protestante, le gritaba: "O acepta nuestras ideas o lo matamos". El les contestó: "Ustedes verán lo que hacen. Yo me pongo en manos de Dios y bajo la protección de la Virgen Santísima. Pero piensen bien lo que van a hacer, no sea que después tengan que arrepentirse muy amargamente". Entonces lo atacaron con palos y machetes y lo derribaron por el suelo, entre un charco de sangre. Poco antes de morir alcanzó a decir: "Padre, perdónalos".
Era el 24 de abril del año 1622.
Dios demostró la santidad de su mártir, obrando maravillosos milagros junto a su sepulcro. Y el primer milagro fue que aquel pastor protestante que acompañaba a los asaltantes, se convirtió al catolicismo y dejó sus errores.
El Papa Benedicto XIV lo declaró santo en 1746.
San Fidel mártir: te encomendamos nuestros países tan plagados de ideas ajenas al Evangelio que le van quitando la devoción a nuestra gente y la van llevando al indiferentismo y a la herejía. Haz que a ejemplo tuyo se levanten por todas partes apóstoles Católicos valerosos y santos que prevengan al pueblo y no lo dejen caer en las garras de lobos que asaltan al verdadero rebaño del Señor.
Si el grano de trigo cae a tierra y muere, produce mucho fruto. (Jesucristo).

domingo, 23 de abril de 2017

                            San Jorge
Mártir cristiano del siglo IV. Su vida es legendaria; su sepulcro en Lydda (Palestina) fue muy frecuentado y su culto se extendió por Oriente y Occidente antes del siglo XII. Es patrón de Inglaterra, de Rusia, de Portugal y de Cataluña. El episodio más representado y representativo de su leyenda es su lucha contra el dragón para salvar a la doncella.
Según las tradiciones más antiguas, Jorge era un príncipe de Capadocia que sirvió como oficial en el ejército de Diocleciano. El único hecho de su vida atestiguado por fuentes fiables parece ser su martirio: San Jorge fue decapitado por profesar el cristianismo hacia el año 303 en Lydda, Palestina (hoy Lod, Israel). Se cuenta que el martirio fue ordenado por el propio Diocleciano, después de que San Jorge le recriminara la cruenta persecución de los cristianos que el emperador había iniciado ese mismo año.
La leyenda de la lucha de San Jorge contra un dragón para liberar a una princesa o doncella se forjó a finales del siglo X, y ha sido interpretada por algunos autores como una alegoría de la victoria sobre el paganismo: el dragón acechaba a una población pagana de Libia, y sus habitantes trataban de aplacarlo mediante sacrificios, llegando a ofrecerle la hija del rey; tras vencer San Jorge al dragón, la población se convirtió al cristianismo.
San Jorge fue patrón de varias órdenes de caballería durante la Edad Media y es el santo patrón de Inglaterra, pese a no existir ninguna conexión entre este país y el personaje; también es patrón de otros países, regiones y ciudades: Rusia, Portugal, Cataluña y Aragón en España y la ciudad de Génova en Italia.


       

             Domingo “in albis” (de blanco) I después de pascuas.

Los neófitos o recién bautizados, que habían asistido a la misa y a los oficios con las vestiduras blancas del bautismo, durante toda la semana de pascuas, aparecían este domingo en el Templo con los trajes ordinarios y sin dichas vestiduras. De ahí el nombre de esta misa; los obispos los exhortaban a la perseverancia en el bien y a mantenerse en la inocencia bautismal. San Agustín los llamaba “brotes nacientes de santidad…”.

Evangelio: San Juan capito 20 versículo del 19 al 31.

En aquel tiempo: aquel mismo día, primero de la semana (ESTA APARICION OCURRE EL MISMO DIA DE LA RESURRECCION POR LA TARDE), siendo ya tarde y estando cerradas las puertas en donde se hallaban juntos los discípulos por miedo a los judíos, vino Jesús (JESUS ATRAVIESA LAS PAREDES, PORQUE TIENE UN CUERPO GLORIFICADO DOPADO DE “SUTILEZA”, LO CUAL HACE QUE NO TENGA NINGUN OBSTACULO), y se puso entre medio de ellos y les dijo: ¡La paz sea con vosotros! Y cuando esto hubo dicho, les mostro las manos y el costado. Y se gozaron los discípulos al ver al Señor. Y otra vez les dijo: ¡La paz sea con vosotros!  Como el Padre me envió, así también os envío. Dicha estas palabras, soplo sobre ello y les dijo: Recibid el Espíritu Santo; a quienes perdonareis los pecados, serán perdonados: y a quienes se los retuviereis, les serán retenidos. (LA IGLESIA HA VISTO SIEMPRE EN ESTAS PALABRAS CONTENIDO EL PRECEPTO DE LA CONFESIÓN DE LOS PECADOS, NECESARIAS PARA JUZGAR SOBRE LOS QUE HAYAN DE SER PERDONADOS O RETENIDOS). Pero Tomás, uno de los doce, que se llamaban Dídimo no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos les dijeron: - Hemos visto al Señor. Mas él le dijo: si no vieren en sus manos la hendidura de sus clavos y metieren el dedo en el agujero de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no lo creeré. Y al cabo de ocho días, estaban otra vez sus discípulos dentro, y Tomás con ellos; vino Jesús cerrada las puertas, y presentándose en medio de ellos les dijo: ¡La paz sea con vosotros! Y después dijo a Tomás: mete aquí tu dedo, y mira mis manos; y trae tu mano, métela en mi costado; y no seas incrédulo, si no fiel. Respondió Tomás y dijo: ¡Señor mío y Dios mío! (ESTAS PALABRAS DEL APOSTO TOMÁS, CONFIESA A JESÚS COMO HOMBRE AL DECIR ¡SEÑOR MÍO! Y COMO DIOS AL DECIR ¡Y DIOS MÍO!). Dijole Jesús: Porque me has visto, Tomás, haz creído: Bienaventurados de los que no vieron y creyeron (LA FE TEOLOGAL, ES UN DON DIVINO QUE HACE AL HOMBRE CREER TODO LO QUE LA IGLESIA NOS ENSEÑA Y QUE DIOS NOS HA REVELADO, ACEPTANDOLO POR LA AUTORIDAD DIVINA, YA QUE DIOS NO PUEDE ENGAÑARSE NI ENGAÑARNOS). Otros muchos milagros hizo también Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritos en este libro. Mas estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios: y para que, creyendo tengáis vida en su nombre.

miércoles, 19 de abril de 2017



16\04\17                                Domingo de Pascuas de Resurrección




  1. En la fiesta de pascuas se celebra el misterio de la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo a saber, la reunión de su alma santísima con el cuerpo, del cual se había separado por la muerte y su nueva vida gloriosa y mortal.
  2. La fiesta de pascuas se celebra por la iglesia, con tanta solemnidad y se continua por toda la octava (OCHO DIAS) por la excelencia del misterio, que fue el complemente de nuestra redención y es el fundamento de nuestra Religión.
  3. Jesucristo, con su muerte, nos libró del pecado y nos reconcilio con Dios, y por su Resurrección nos abrió la entrada a la vida eterna.
  4. La Resurrección de cristo se dice que es el fundamento de nuestra Religión por que el mismo Jesucristo nos la dio por principal argumento de su divinidad y de la verdad de nuestra fe.
  5. El nombre de Pascua se da a la fiesta de la Resurrección se deriva de una de las fiestas más solemnes de la antigua ley, instituida en memoria del paso del ángel determinador que mato a los primogénitos egipcios, y de la milagrosa libertad de la servidumbre de faraón, de Egipto, obtenida por el pueblo de Dios, la cual era figura de nuestra libertad del cautiverio del demonio. Esa fiesta la celebra los judíos con muchas ceremonias, pero especialmente sacrificando y comiendo un cordero; más nosotros las celebramos nosotros, sobre todo, recibiendo el verdadero Cordero sacrificado por nuestros pecados, que es Cristo Jesús, en el Santísimo Sacramento del Altar.
  6. Pascuas quiere decir pasaje. En la antigua ley significaba el paso del ángel, que para obligar a faraón aconteció que se fuese el pueblo de dios. Mato a los primogénitos de los egipcios y paso de largo por las casas de los hebreos roseado por la sangre del cordero sacrificado el día antes, dejándolas inmune de aquel azote. En la nueva ley significa que Jesucristo paso de la muerte a la vida, y que, triunfando del demonio nos ha trasladado de la muerte del pecado a la vida de la gracia.
  7. Para celebrar dignamente la fiesta de pascuas hemos de hacer dos cosas: adorar con santa alegría y vivo reconocimiento a Jesucristo; resucitar espiritualmente con él.
  8. Resucitar con Jesucristo espiritualmente quiere decir que nosotros hemos de comenzar una nueva vida, renunciando para siempre al pecado y a todo lo que nos lleva a él, amando solo a Dios y todo lo que nos conduce a nuestra salvación.
  9. La palabra “Aleluya “quiere decir “Alabad a Dios “, y era el grito festivo del pueblo hebreo; por esto la santa Iglesia lo repite muchas veces en tiempos de tanto regocijo.
  10. En tiempo pascual se reza de pie en señal de alegría y para figurar la Resurrección del Señor.

(Extraído del CATESISMO MAYOR DEL PAPA SAN PIO X)


              15\04\2017                              Sábado Santo Vigilia de Pascuas

  1. En los ritos del Sábado Santo llamados “La vigilia Pascual” hay que considerar de un modo especial la bendición del sirio Pascual y de la fuente bautismal. El Sirio Pascual significa el resplandor y la Gloria que Jesucristo resucitado trago al mundo.

  2. En la vigilia Pascual se bendice la fuente bautismal por que antiguamente en este día, como también la víspera de Pentecostés, se administraba solemnemente el Bautismo.



  1. Mientras se bendice la fuente Bautismal hemos de dar gracias al Señor por a verlo admitido al bautismo, y renovar (interiormente) los problemas que entonces hicimos.

(Extraído del CATESISMO MAYOR DEL PAPA SAN PIO X)


























sábado, 15 de abril de 2017



                                                     SEMANA SANTA 2017

                                            Las catorce estaciones del VIA CRUCIS. La Pasión de Cristo.



1.  Jesús condenado a muerte por Pilato.

Oración: Divino Maestro, me uno a tu Sagrado Corazón en su perfecta sumisión

Y entrega total a los designios del Padre.

Produzca la virtud de tu gracia en mi alma aquel espíritu de sumisión rendida,

Que me entregue sin reservas y sin murmurar al beneplácito de lo alto, a todo aquello

Que te guste enviarme en el duro trance en que yo deba abandonar este mundo.

2. Jesús cargado con su cruz.

Oración: ¡Oh Jesús mío!, acepto todas las cruces, todas las contracciones, todas las

Adversidades que el Padre me tiene destinadas; dame la unción de tu gracia y fortaleza para

Llevarlas con la misma sumisión que Tu nos enseñaste al recibir la tuya por nosotros.

3. Jesús cae por primera vez

 Oración: ¡Oh buen Jesús!, prosternado a los pies de tu cruz, te adoro. Fuerza y sabiduría de

Dios (1Cor 1, 24), te nos muestras débil y desamparado para enseñarnos la humildad y

Confundir cosas; que tu virtud habite en mí, para que nos sucumba al mal: para que resida

En mi el poder de Cristo (2Cor 12,9)

4.  Encuentro de Jesús con su Madre Santísima

Oración: ¡Oh Madre! “ahí tienes a tu Hijo”. Por lo mucho que lo amas, haz que el recuerdo de

sus tormentos nos sigan en todas partes; te lo pedimos en su nombre; rehusarnos a esto sería

rehusarlo a el mismo, ya que somos sus miembros. ¡Oh Cristo Jesús! “He ahí a tu Madre”. Por

ella, concédenos compadecer tus dolores para que lleguemos a ser semejantes a ti.

5.  Simón Cireneo ayuda a Jesús a llevar su Cruz

Oración: ¡Oh Jesús mío!, acepto de tu mano las astillitas que arrancas para mí de tu cruz;

acepto todas las contrariedades, penas y dolores, que permitas o te plazca enviarme; las

acepto como parte de mi expiación. Uno lo poco que hago a tus indecibles amarguras, porque

 por ellas llegaran a valer algo las mías.


6.  Una mujer enjuga el rostro de Jesús.

Oración: ¡Oh Padre celestial!, en pago de las amarguras que tu Hijo quiso padecer por

nosotros, glorifícalo, comunícale aquella claridad que mereció cuando su faz quedo

desfigurada por nuestra salvación.

7.  Jesús cae por segunda vez.

Oración: ¡Oh Jesús! Tan débil por mi amor, abrumado por el peso de mis pecados, dame la

fortaleza que hay en ti, para que tu solo seas glorificado por mis obras.

8.  Jesús habla a las mujeres de Jerusalén.

Oración: ¡Oh Jesús, ten misericordia de mi Tú, que eres vid, dame que permanezca unido

Contigo por la gracia y mis buenas obras para que yo de buenos frutos que sean dignos de Ti.

No llegue a ser por mis pecados sarmiento que se tira y se seca y que después se recoge, se

arroja al fuego y arde (Jn 15,6).

9.  Jesús cae por tercera vez.

Oración: ¡Oh Jesús mío!, enséñame a detestar el pecado que obliga a la justicia divina a

reclamar de ti tal expiación. Permíteme unir a tus quebrantos todas las penas mías, para borrar

con ellas mis culpas e ir satisfaciendo por ellas desde ahora.

10.  Jesús es despojado de sus vestiduras.

Oración: ¡Oh Jesús mío!, toma la ofrenda que te hago de mi ser y únela con la que hiciste a tu

padre celestial al llegar al Calvario; desnúdame de todo apego a la criatura y aun de mí mismo





11.  Jesús clavado en la cruz.


Oración: ¡Oh Jesús!, que, obedeciendo a la voluntad del Padre y por la cooperación del Espíritu

Santo, diste la vida al mundo, líbrame por tu cuerpo y tu sangre de todas mis culpas y de todos

los males, y haz que yo me adhiera inviolablemente a tus mandamientos, y no permitas que

me separe jamás de ti.




12.  Jesús muere en la cruz.

Oración: ¡Oh Padre, glorifica a tu Hijo pendiente del patíbulo! Puesto que se ha humillado

hasta la muerte y muerte de cruz, ensálzalo ahora y que sea exaltado el nombre que le diste.

Toda rodilla se doble ante él, y toda lengua confiese que tu Hijo Jesús vive desde ahora en tu

eterna gloria.

13.  El cuerpo de Jesús, bajado de la cruz, es entregado a su Madre.

Oración: ¡Oh Madre nuestra, fuente de amor!, hazme comprender la virtud de tu dolor para

tomar parte de él, haz que mi corazón se abrase en amor a Cristo, mi Dios, para no pensar sino

agradarle siempre.

14.  Jesús puesto en el sepulcro.

Oración: ¡Oh Jesús, Señor mío! Entierre yo en tu tumba todos mis pecados, todas mis culpas e

infidelidades; por tu muerte y tu sepultura, dame la gracia de decir un permanente adiós a

todo aquello que me aparte de ti: al diablo, a las máximas del mundo, a mis concupiscencias.

Por la virtud de tu resurrección, haz que, como tú, no viva sino para gloria de tu Padre.

                                     SEMANA SANTA 2017
                                                “Vía Crucis” Camino de la Cruz

Es una de las formas más expresivas de la devoción del pueblo cristiano a la pasión de cristo.

Santa Brígida recibió una revelación de dios que dice: “Luego de la muerte de Cristo, el mayor consuelo de su MADRE era recorrer los lugares de aquel sagrado camino regados con la sangre de su hijo.

El actual vía crucis de catorce estaciones procede de la España el siglo XVII, luego difundido por todo el mundo.

“NO HAY COSA TAN EFICAZ PARA CURAR LAS LLAGAS DE NUESTRAS CONCIENCIA, PURGAR Y PERFECCIONAR NUESTRA ALMA COMO LA FRECUENTE Y CONTUNIUA MEDITACION DE LAS LLAGAS DE CRISTO Y DE SU PASION Y MUERTE”

(San Bernardo)


























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