viernes, 14 de agosto de 2015

Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del S...


MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

DÍA:XIV

Oh Corazón Inmaculado de María, lleno
de bondad, muéstranos tu amor por nosotros. Que la llama de tu corazón, oh
María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime
en nuestros corazones el amor verdadero, para que así tengamos un deseo
continuo de ti. Oh María, dulce y humilde de corazón, acuérdate de nosotros
cuando estemos en pecado. Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos, por
medio de tu Corazón Inmaculado, la salud espiritual. Haz que siempre podamos
contemplar la bondad de tu corazón maternal y que nos convirtamos por medio de
la llama de tu corazón. Amén.

 MAXIMILIANO KOLBE

"Tenemos que ganar el mundo entero y
cada alma, ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos, para la Inmaculada 

y a través de ella, para el Corazón Eucarístico de Jesús".

(Maximiliano María Kolbe)

LA NIÑEZ

María Dabrowska, madre de Maximiliano, era una joven piadosa
que pensó en ser religiosa "para gozar del paraíso junto a las almas

puras". Pero los problemas políticos de la época no lo hicieron posible.
Polonia, su patria, estaba ocupada por los rusos, quienes habían cerrado los
conventos y dispersado a los religiosos. Apenas existía algún que otro convento
clandestino. Entonces rezó: "Señor, no quiero imponeros mi voluntad. Si
vuestros designios fueran otros, dadme al menos un marido que no blasfeme, no
tome alcohol, no vaya a la taberna a divertirse. Esto, Señor, te lo pido
incondicionalmente".
María deseaba emprender una vida familiar cristiana. Dios la
escuchó. El elegido de su corazón fue Julio Kolbe, católico fervoroso

perteneciente a la
Tercera Orden Franciscana, de la cual era dirigente y en la
que ingresó ella también. Era dulce y sensible, casi tímido, y sin vicios.
Los jóvenes esposos de la ciudad de Pabiance tenían un su casa un
taller y un altarcito con la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Czestochowa,

veneradísima patrona de Polonia.
PRIMEROS AÑOS; LA VIRGEN LO VISITA
Allí nacieron los hijos. El primero fue Francisco; luego, el 8 de
enero de 1894 nació Raimundo quien mas tarde tomaría el nombre religioso de

Maximiliano. Nacieron tres hijos mas: José, Valentín y Antonio. Los dos últimos
murieron prematuramente. La casa de los Kolbe era pobre pero llena de amor. Los
padres, laboriosos y religiosos educaron con rectitud a los tres niños, llenos
de vida y traviesos. San Francisco era el ideal en el que los jóvenes crecieron.
"Maximiliano deseaba desbordar de alegría como San Francisco;
y como Francisco deseaba conversar con los pájaros" (Proc.Vars., fol 340)
Alrededor del 1906, Sucede un acontecimiento que marca un jalón
fundamental en la vida de Maximiliano, y que deja preocupada y desconcertada a

la madre. Ella misma lo relata, a los pocos meses del martirio del hijo.
"Sabia yo de antemano, en base a un caso extraordinario que le sucedió en
los años de la infancia, que Maximiliano moriría mártir. Solo no recuerdo si sucedió
antes o después de su primera confesión. Una vez no me gusto nada una
travesura, y se la reproche: Niño mío, ¡quien sabe lo que sera de ti!. Después,
yo no pensé mas, pero observe que el muchacho había cambiado tan radicalmente,
que no se podía reconocer mas. Teníamos un pequeño altar escondido ente dos
roperos, ante el cual el a menudo se retiraba sin hacerse notar y rezaba
llorando. En general, tenia una conducta superior a su edad, siempre recogido y
serio, y cuando rezaba, estallaba en lagrimas. Estuve preocupada, pensando en
alguna enfermedad, y le pregunte: ¿te pasa algo? ¡Has de contar todo a tu
mamita!
Temblando de emoción y con los ojos anegados en lagrimas, me
contó: "Mama, cuando me reprochaste, pedí mucho a la Virgen me dijera lo que

seria de mi. Lo mismo en la iglesia, le volví a rogar. Entonces se me apareció la Virgen, teniendo en las
manos dos coronas: una blanca y otra roja. Me miro con cariño y me pregunto si
quería esas dos coronas. La blanca significaba que perseveraría en la pureza y
la roja que seria mártir. Conteste que las aceptaba... (las dos). Entonces la Virgen me miro con dulzura
y desapareció".
El cambio extraordinario en la conducta del muchacho, para mi,
atestiguaba la verdad de las cosas. El tenia plena conciencia, y al hablarme,

con el rostro radiante señalaba la deseada muerte de mártir. Este fascinante
encuentro de Maximiliano con su "Madrecita" celestial es algo mas que
un episodio pasajero. Es la raíz de todo su futuro; es el motor de sus amplios
planes; es la fuerza para los vuelos mas audaces; es el manantial de su
santidad y de apostolado.
VOCACIÓN FRANCISCANA
Alrededor de Pascua de 1907 se realizo en Pabianice una Misión
predicada por los Franciscanos Conventuales, los que se ganaron la admiración

de los jóvenes Kolbe. Al final, uno de los frailes, el P. Pellegrino Haczela,
anunció que se había abierto en Leopolis un seminario que recibiría a todos los
jóvenes que deseasen consagrarse al Señor en la Orden franciscana.
Maximiliano sentía su vocación ya preparada por la Virgen y por la vida
Franciscana de su hogar. Los dos hermanos en la sacristía hablaron con los
Misioneros, pidiéndoles los recibieran en la Orden. Sus padres
dieron su consentimiento aunque sabían que seria un gran sacrificio para toda
la familia.
Ingresaban en los Frailes Menores Conventuales el mes de octubre
del ano 1907 en Luov, en la

Polonia ocupada por Austria. Raimundo tomó el nombre de
Maximiliano María. El padre Wilk asi describe a Maximiliano: "era
diligente en el cumplimiento de sus deberes, dotado por las matemáticas,
obediente a los profesores, servicial con los compañeros, alegre y equilibrado.
Rezaba con recogimiento. Un episodio se me grabó por siempre. Entrando en una
sala, vi a Maximiliano de rodillas ante una gran cruz, absorto en oración."
Pero entró la crisis en los dos hermanos. Maximiliano llegó a
convencerse y convencer a su hermano de abandonar el seminario. ¿La noche

oscura del alma?, ¿temor ante un reto que el se tomaba tan en serio que le
pareciera por encima de su potencial?,¿dudas de como cumplir con su opción de
las dos coronas cuando se le apareció la virgen?. Cuando estaban por hablar con
el superior, de pronto les visita la madre llena de alegría al verlos.
Orgullosa les cuenta que el hermano menor también va a entrar en la orden.
¡Además ella y su esposo también tienen vocación religiosa de manera sera toda
la familia Franciscana!. La madre les aseguró que ella siempre oraría por sus
hijos. Abrazos y lágrimas acentuaban sus palabras.
Aquella visita disipó todas las dudas en los corazones de los
hermanos. Nueve años mas tarde, desde Roma, recuerda aquella visita en una

carta a su madre y la considera "salvador, providencial y regalo de la Inmaculada". Su
madre tristemente le comunica la salida de su hermano Francisco de la orden.
El 4 de septiembre de 1910 vistió el sayal franciscano, ciño a su
cintura el cordón de San Francisco, y comenzó su año de noviciado. ¡Que gran

emoción, y tenia apenas dieciséis años!
En el otoño de 1912, el P. Provincial teniendo en cuenta las
excelentes cualidades intelectuales de Fray Maximiliano, dispuso que, junto a

otros, siguiera sus estudios de filosofía y teología en Roma. Los años romanos
serán fecundísimos y decisivos en la vida de Maximiliano. La Virgen lo espera para
inspirarle la fundación de La Milicia
de la Inmaculada.
LOS AÑOS DE ESTUDIO EN ROMA
En 1917, por razón del 75 aniversario de la conversión de Alphonse
Ratisbon, conocido agnóstico anti-católico de linaje judío, Maximiliano fue

inspirado a fundar una
asociación pia de fieles conocida como "La Milicia de la Inmaculada". Su proposito es promover el amor y el servicio a la Inmaculadala conversión de las almas a Cristo.
Era también ese el año de las apariciones en Fátima. La Milicia debía responder a la Inmaculada Mediadora
para la conversión y santificación de los no católicos, especialmente aquellos

que rechazaban a la
Iglesia. Sus miembros se consagran a la Stma. Virgen María y
cada día lo viven ofreciéndolo todo a ella por la conversión de los pecadores y
esforzándose por todos los medios por establecer el Reino del Corazón de Jesús
sobre el mundo.
A lo largo de siete años (1912-1919) le absorbe fundamentalmente
el estudio. Maximiliano termina sus estudios romanos con dos doctorados. El

primero en filosofía, 1915 en la famosa Universidad Gregoriana. El segundo en
teología en 1919 en el Colegio Seráfico Internacional. No tenia por ello
vanidad intelectual sino que su deseo era "poder confundir a los
incrédulos".
"Por la misericordia de Dios a través de la intercesión de la Inmaculada, el 28 de
abril de 1918, fui consagrado sacerdote de nuestro Señor Jesucristo",

anota Maximiliano. Celebra su
primera Misa en el altar de la Aparición en S. Andrés
"delle Fratte", lugar de la conversión de Alfonso Ratisbonne. Es su
primer sacrificio eucarístico, a los pies de su Reina inmaculada.

REGRESO A POLONIA Y CRECIMIENTO DE LA MILICIA DE LA INMACULADA
El P. Maximiliano vuelve a su Polonia querida. Solo tiene 25 años,
pero intelectual, moral y espiritualmente, es un hombre cabal. Pero tiene mala

salud, sus pulmones están lesionados. "Ha vuelto enfermizo, débil , sin
dar grandes esperanzas de trabajo" escribe el P. Kubit. Pero había vuelto
con una fuerza espiritual extraordinaria. Pocos lo escuchaban y lo comprendían
y no faltaron las persecuciones y luchas, las calumnias y obstáculos. "Sin
embargo, aunque todo este en contra de nosotros, tenemos, cual faro y brújula
la santa obediencia, a través de la cual se manifiesta la voluntad de la Inmaculada".
Enseña Historia de laIglesia en Cracovia, Polonia. Allí organiza el primer grupo

de la milicia fuera de Italia. Por causa de su mala salud su orden lo libera de
otros cargos para que pueda dedicarse exclusivamente a la promoción de la Milicia.
"La Miliciade la Inmaculadaes todo el ideal de mi vida". Hablaba de ella y exaltaba su misión.
Insistía en la necesidad de organizarse; invitaba a asociarse a la M.I. Su "idea
fija" lo perseguía. Y el quería contagiar su entusiasmo a todos.
El 7 de octubre de 1919, Fiesta del Rosario, seis hermanos
clérigos con su maestro el P. Keller han rubricado su adhesión a la Milicia de la Inmaculada, mediante la

cual quiso expresar, ya antes de ser sacerdote, su amor a la Inmaculada y su
ardoroso celo apostólico.
Pese a su pobre salud, fue dada la sesión inaugural de la M.I.: el 12 de enero de 1920.
¡Fecha preciosa en los anales de la

M.I.! En ese día el P. Kolbe pudo cosechar para la Inmaculada la adhesión
y consagración de todos aquellos a los que el había formado y comunicado su
fuego mariano. Entre ellos había estudiantes y obreros, soldados y amas de
casa. A pesar de la oposición y altibajos, muchos habían sentido un llamado
interior de renovación cristiana, a la luz de la Inmaculada, y se
consagraron para ser "cosa y propiedad" de la Inmaculada, esclavos de
Ella, como Ella lo había sido del Señor (Lc. 1,48).


EL CABALLERO DE LA INMACULADA
El amor a laInmaculda reclama un medio para comunicarlo y para salvar

almas. Se debe hacer todo lo posible para llegar a todos y forjar santos que
dieran su vida por amor. Además los miembros necesitaban vincularse y formar
una verdadera familia espiritual, armarse con una visión clara de los designios
de Dios, llegar a una coherencia de vida. Para ello nació la necesidad de un
boletín de enlace. La M.I.
debía utilizar todo medio de propaganda y divulgación, para el advenimiento del
reinado de María.
En la mente del padre Kolbe "El Caballero de la Inmaculada" debía
tener un aliento amplio y generoso. No solo debía servir para estrechar

vínculos de fervor entre los asociados de la M.I, sino que también debía abrirse a todas las
familias de Polonia y del mundo. Debía "llevar a la Inmaculada a las casas,
para que las almas, acercándose a María, reciban la gracia de la
conversión".
Por noviembre de 1922, la Milicia de la Inmaculada se traslada
con todo su taller a la ciudad de Grodno. El padre Kolbe quiere conquistar para

la gloria de la Virgen
el mundo entero con las nobles armas de la cultura y verdad. Quiere
"forrar el mundo entero con papel impreso para devolver a las almas la
alegría de vivir". Allí el crecimiento de la M.I. será vertiginoso en las
dos vertientes: editorial y vocacional. El padre Maximiliano emprendió esta
nueva tarea editorial que llego a ser la obra quizás mas fecunda de apostolado
en nombre de la
Inmaculada. Como toda obra nueva conoció las dificultades
iniciales. Le costo tiempo para ser conocida, apreciada e imponerse.
La M.I. necesitaba servidores,
pero debían ser consagrados y no obreros a sueldo. El altísimo ideal mariano

requería ser servido con todo el corazón y para toda la vida. La entrega y la
generosidad de los servidores de la Inmaculada debían ser incondicionales y sin
limites. El trabajo que realizarían, debía ser una liturgia, un acto de amor,
una ofrenda. La obra de María no podía ser una simple empresa comercial, sino
una consagración.
-"No olviden, muchachos, no se trata de ganar suscritores,
sino de salvar almas." "Es muy importante que se imprima ‘El

caballero’ en millones de ejemplares; pero es más importante que con él se
invie una oración, porque cada número ha de ser preparado con la oración, con
el postrarnos de rodillas"
El P. Maximiliano hizo fotografiar a los hermanos, en habito
franciscano, ocupados en las distintas fases de trabajo en el taller, y

publicar las fotos. Causaron tremenda conmoción. Todos, particularmente los
jóvenes quedaron impresionados al ver frailes y monjas llenos de gozo en el
servicio a la Virgen
por medio de la imprenta. Cundieron los deseos de consagrar la vida a la Virgen, vinieron mas
vocaciones. Una llamada a evangelizar con todas las fuerzas con la imprenta
pero desde una base de vida consagrada y sin diluir las exigencias de los
votos. He ahí la profunda innovación del P. Maximiliano
La técnica del taller debía servir a la Inmaculada dentro de
una vida en la

Bienaventuranzas, con los votos religiosos y con el mas
exigente seguimiento al Señor. El padre Kolbe era exigente como lo era consigo
mismo: Les pide sus mismos ideales religiosos y marianos: una obediencia total,
una filial devoción a la Virgen,
fervor de apostolado a través de la prensa y otros medios de progreso moderno,
heroicos renunciamientos según el lema: "¡Nada para si, todo para la Inmaculada!".
El diario se publica según estas ideas: 1-formato pequeño, 2-el
mas bajo costo para hacerlo accesible a todos, 3-noticias frescas, breves y

abundantes. Todo para el fin de llevar el conocimiento de la Inmaculada entre las
clases mas humildes.
A los periodistas el P.Kolbe les sugiere:
1-Escribir la verdad objetiva aportando documentos.
2-Escribir no toda la verdad, sino sólo la que sirve al bien
público.
3-No condenar a los que se equivocan.
4-No apresurarse a la afirmación de una mala voluntad.
5-Respetar siempre la autoridad espiritual y civil (En Masiero p.159).



                                                         SE PUEDE Y SE DEBE SER SANTO
He aquí un diálogo del padre Kolbe con los jóvenes:
-¡Quiero que sean santos y grandes santos!
-Padre, ¿no le parece pedir demasiado?
-¡No! La santidad no es un lujo, sino un deber y un compromiso de
familia. Dios lo quiere: "¡Sed santos, porque yo soy santo!", Todo

hijo ha de imitar a su madre. Nuestra madre es la Inmaculada, la santa.
Por eso debemos ser santos.
-Pero ser santo ¿no es algo engorroso?
-No, muchachos, es lo más sencillo y fácil. ¿Tienen una tiza? Pues
bien, aquí sobre el pizarrón voy a escribir la fórmula de la santidad. ¡Cómo es

de simple!
Escribe: v = V = S
-Es apenas una ecuación. La v minúscula es nuestra voluntad. La V mayúscula es la voluntad de
Dios. Cuando estas voluntades chocan, es el dolor, el sufrimiento. Cuando estas

dos voluntades se identifican, cuando nuestra voluntad se identifica con la de
Dios, es la santidad, es la paz del corazón. ¡Que sencillo es! ¿Verdad? (En
Winowsca p.153)
"La vida es breve, Hemos de emplear todo nuestro tiempo... Se
vive una sola vez. Es necesario ser santos, no a medias, sino totalmente, para

gloria de la Inmaculada
y la mayor gloria de Dios" (En Ricciardi p.306).
Hizo una modificación de la consigna de San Ignacio enseñando que
"No sólo ad maiorem Dei

gloriam, sino ad maximam Dei gloriam " (No solo para gloria de
Dios sino para la máxima gloria de Dios)
"¡Todo esto se aprende de rodillas! (En Winowka p. 154).

NIEPOKALANOW: CIUDAD DE LA INMACULADA
En 1929, entre enfermedad y dificultades el P. Kolbe se lanza a su
nueva fundación en unos terrenos que le fueron logrados milagrosamente: su

ciudad mariana. NIEPOKALANOW, o ciudad de la Inmaculada, o mejor,
"casa, propiedad y reino de la Inmaculada". Decía que el, la M.I., y cada caballero, son
cosa y propiedad de la
Virgen. En Niepokalanow María lo es todo: es el corazón y la
meta; es el ideal y la fuerza. Por Ella se trabaja, se vive, se sufre, como por
Ella se muere. Los caballeros son los hijos felices y los servidores fieles de la Madre celestial. "!Todo
a la mayor gloria de la
Inmaculada!"
Consistía de un convento de sacerdotes y hermanos
franciscanos comprometidos a promover la Milicia por todas partes por medio del uso de

todos los medios de comunicación que estuviesen a su alcance.
Ante todo se construyo la capilla. Mas tarde se trajeron las
maquinarias y todos los elementos de la imprenta. La aspiración del P.

Maximiliano era que Niepokalanow fuera una escuela de santidad. "No
sólo para mayor gloria de Dios, sino para la Máxima gloria de Dios".
Todos eran pobres y felices, felices porque eran pobres, felices
porque estaban al servicio de la

Inmaculada.
"Niepokalanów no es este lugar, o estos edificios, o esta
maquinaria. Niepokalanów es nuestra alma, es nuestro corazón"

LA
INMACULADA EN EL JAPON
Dos años mas tarde Maximiliano, como respuesta al llamado del
Santo Padre a los religiosos a favor de las necesidades misioneras de la Iglesia desea ir al

Oriente para fundar otra ciudad de la Inmaculada en Mugenzai No Sono, Japón. La visión
del P. Maximiliano era llevar La
Inmaculada a todo el mundo. En Roma ya había pensado en esto.
En una ocasión, al encontrarse con un japones pagano sintió el deseo de
evangelizar ese país. Ahora le parece que ha llegado el momento. Pide permiso
para irse al Japón pero su superior no lo cree posible. No habla Japones ni
tenia contactos para semejante obra. El padre Kolbe se somete con obediencia
pero sabía que la
Inmaculada lo quería y que por medio del superior se
manifestaría su voluntad. Esa noche el superior no pudo dormir. Al fin el padre
Kolbe recibió permiso para ir a Japón con cuatro frailes. Tan solo los movía el
amor a la Virgen
Inmaculada.
Un 25 de mayo de 1930 llega a la Niepokalanow polaca
este telegrama: " Hoy expedimos "El Caballero en japonés. Tenemos

imprenta. Viva la
Inmaculada. P. Maximiliano".
Al leer el telegrama, no faltaron frailes que quedaron
estupefactos y gritaron milagro, ya que , humanamente hablando, el hecho era

inexplicable. El milagro fue fruto de la fe en Dios y la inmensa confianza en la Inmaculada. La
heroicidad del trabajo intenso, los grandes sufrimientos, la oración y
sacrificio. La Virgen
corresponde a sus fieles.
En los años de 1935 y 1936 por el clima calido y húmedo del Japón,
las condiciones de salud del P. Maximiliano habían empeorado notablemente.

Sufría frecuentes vómitos de sangre. Ante el agravamiento de su salud, con la
esperanza de una mejora, y ante el unánime deseo de los frailes de
Niepokalanow, el nuevo Capitulo Provincial de 1936 nombro al P. Maximiliano
superior de esa primera ciudad mariana.

ULTIMO PERIODO EN LA CIUDAD DE LA INMACULADA EN
POLONIA
Vuelve a Niepokalanow en 1936 y bajo su dirección el número de
frailes crece hasta exceder en los meses próximos a la II Guerra Mundial, el

número de 900. El apostolado de publicaciones producía en exceso de un millón
de revistas mensualmente y 125,000 ejemplares de un diario destinado para el
millón de miembros de la
Milicia en el mundo.
Pero el padre Kolbe no se hace ilusiones ni se deja absorber por
los triunfos. Mas bien presentía su fin y el acercarse del calvario para sus

hijos. Hizo de los tres años en Niepokalanow un cursillo de formación. Cada día
se reunía con los hermanos de una sección. Aprovechaba toda ocasión para
enseñarles una nueva verdad acerca de la Inmaculada y para prepararlos para todo evento.
Lo que la Virgen
le enseñaba el lo compartía con los suyos.
El padre Kolbe es un profeta de la Virgen. En marzo del
1938 dice a los hermanos:
"Hijos míos, sepan que un atroz conflicto se avecina. No
sabemos cuáles serán las etapas. Pero, para nosotros en Polonia, hay que

esperar lo peor. En los primeros tres siglos de historia, la Iglesia fue perseguida. La
sangre de los mártires hacía germinar el cristianismo. Cuando más tarde la
persecución terminó, un Padre de la
Iglesia comenzó a deplorar la mediocridad de los fieles y no
vio con malos ojos la vuelta de las persecuciones. Debemos alegrarnos de lo que
va a suceder, porque en las pruebas nuestro celo se hará más ardiente, ¿Y que?
¿No estamos acaso en las manos de la
Virgen?... Nuestro ideal, ¿no es también dar la vida por
Ella?... se vive una sola vez. Se muere una sola vez. Vida y muerte, pero como
gustan a ella" (Winowska p.160).
Dice también:
"La guerra está mas cerca de lo que pueda preverse, y las
persecuciones en períodos bélicos son posibles...
Uds. Los profesores, que son los padres espirituales de
Niepokalanóv, deben estar preparados para tiempos peores. Esto ciertamente lo

permite la Inmaculada
pare nuestro bien.
Estallada la guerra, sucederá la dispersión de la comunidad. No
nos contristemos, sino que debemos conformarnos con la voluntad de la Inmaculada. Que

esa conformidad con la
Inmaculada sea cada día más fuerte, sentida y viva. De esta
manera, la persecución no nos hará daño, sino que acrecentará nuestra
santidad" (Ricciardi p.307)
Tres dias antes de estallar la guerra prepara los corazones:
"Trabajar, sufrir y morir caballerescamente, y no como un
burgués en la propia cama. He ahí: recibir una bala en la cabeze, para sellar

el propio amor a la
Inmaculada. Derramar valientemente la sangre hasta la última
gota, para acelerar la conquista de todo el mundo para Ella. Esto les deseo a
Uds. Y me deseo a mi mismo.
"Nada mas sublime puedo augurarme y augurarles.
"Jesús mismo lo dijo: ‘No hay amor mas grande que dar la vida
por el propio amigo" (Masiero p.154). el propio 

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