viernes, 7 de agosto de 2015

Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del S...


MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

DÍA: VII

Oh Corazón Inmaculado de María, lleno
de bondad, muéstranos tu amor por nosotros. Que la llama de tu corazón, oh
María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime
en nuestros corazones el amor verdadero, para que así tengamos un deseo
continuo de ti. Oh María, dulce y humilde de corazón, acuérdate de nosotros
cuando estemos en pecado. Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos, por
medio de tu Corazón Inmaculado, la salud espiritual. Haz que siempre podamos
contemplar la bondad de tu corazón maternal y que nos convirtamos por medio de
la llama de tu corazón. Amén.

Cuarta Aparición de la Virgen: Domingo, 19 de
Agosto

Llamado a rezar mucho
por los pecadores
En los Valinhos. La Aparición no se realizo
el día 13 de agosto en Cova de Iría porque el Administrador del Consejo apreso
y llevo a Vila Nova a los pastorcitos con la intención de obligarles a revelar
el secreto. Los tuvo presos en la Administración y en el calabozo municipal.
Les ofreció los mas valiosos
presentes si descubrían el secreto. Los pequeños videntes respondieron: -No lo
decimos ni aunque nos den el mundo entero. Los encerró en el calabozo. Los
presos les aconsejaron: -Pero decir al Administrador ese secreto. Que os
importa que esa Señora no quiera? -!Eso no, respondió Jacinta con vivacidad,
antes quiero morir! Y los tres niños rezaron con aquellos infelices el rosario,
delante de una medalla de Jacinta
 colgada en la pared.
El administrador para amedrentarlos,
mando preparar una 
caldera
de aceite hirviendo
, en la cual amenazaron asar a los
pastorcitos si no hacían lo que les mandaban. Ellos, aunque pensaban que la
cosa iba en serio, permanecieron firmes sin revelar nada.
El día 15 de agosto, fiesta de la Asunción, los sacó del
calabozo y los llevo a Fátima. ...Nos narra Lucía lo que sucedió en esta
aparición.....
Estuvimos con las ovejas en un lugar
llamado Valinhos, Francisco y su hermano Juan, acompañándome, y sintiendo que
algo sobrenatural se aproximaba y nos envolvía, sospechando que Nuestra Señora
se nos aparecería y temiendo que Jacinta se quedaría sin verla, pedimos a su
hermano Juan que le fuese a llamar. Entretanto, Francisco y yo vimos el 
reflejo de luz que llamábamos relámpago y al
instante de llegar Jacinta vimos a la
Señora
sobre la encina.
-Que es lo que quiere usted? -Deseo
que sigáis yendo a Cova de Iría en los días 13, que sigáis rezando el rosario
todos los días. El ultimo mes haré el milagro para que todos crean
.
-Que es los que quiere usted que se
haga con el dinero que la gente deja en Cova de Iría? 
-Hagan dos bolsas, una
para ti y Jacinta, para llevarla dos chicas mas vestidas de blanco y otra que
la lleve Francisco con tres niños mas. El dinero de las bolsas es para la
fiesta de Nuestra Señora del Rosario, y lo que sobre es para ayuda de una
capilla que se debe hacer
. -Yo quisiera pedirle la curación de
algunos enfermos. 
-Si,
a algunos curare durante el año.
 Y tomando un aspecto muy triste, la Virgen añadió: "Rezad, rezad
mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al
infierno por no tener quien se sacrifique y rece por ellas".
 Y la Virgen empezó a subir hacia
Oriente, como de costumbre.


HISTORIA DE:
San Cayetano, Patrono del Pan
y del Trabajo

San Cayetano bendito: lo que tú más deseabas: la conversión de los
que somos tan pecadores, es un favor inmenso que no hemos logrado conseguir,
pero que tú con tu intercesión nos puedes obtener. Pídele a Dios que nos
logremos convertir.
Dichoso el que Confía en Dios (Salmo 83).
Este santo, muy popular entre los comerciantes y ganaderos porque
los protege de muchos males, nació en 1480 en Vicenza, cerca de Venecia,
Italia.
Su padre, militar, murió defendiendo la ciudad contra un ejército
enemigo. El niño quedó huérfano, al cuidado de su santa madre que se esmeró
intensamente por formarlo muy buen.
Estudió en la
Universidad
de Padua donde obtuvo dos doctorados y allí
sobresalía por su presencia venerable y por su bondad exquisita que le ganaba
muchas amistades.
Se fue después a Roma, y en esa ciudad capital llegó a ser
secretario privado del Papa Julio II, y notario de la Santa Sede.
A los 33 años fue ordenado sacerdote. El respeto que tenía por la Santa Misa era tan
grande, que entre su ordenación sacerdotal y su primera misa pasaron tres
meses, tiempo que dedicó a prepararse lo mejor posible a la santa celebración.
En Roma se inscribió en una asociación llamada "Del Amor
Divino", cuyos socios se esmeraban por llevar una vida lo más fervorosa
posible y por dedicarse a ayudar a los pobres y a los enfermos.
Viendo que el estado de relaajación de los católicos era sumamente
grande y escandaloso, se propuso fundar una comunidad de sacerdotes que se
dedicaran a llevar una vida lo más santa posible y a enfervorizar a los fieles.
Y fundó los Padres Teatinos (nombre que les viene a Teati, la ciudad de la cual
era obispo el superior de la comunidad, Msr. Caraffa, que después llegó a ser
el Papa Pablo IV).
San Cayetano le escribía a un amigo: "Me siento sano del
cuerpo pero enfermo del alma, al ver cómo Cristo espera la conversión de todos,
y son tan poquitos los que se mueven a convertirse". Y este era el más
grande anhelo de su vida: que las gentes empezaran a llevar una vida más de
acuerdo con el santo Evangelio.
Y donde quiera que estuvo trabajó por conseguirlo.
En ese tiempo estalló la revolución de Lutero que fundó a los
evangélicos y se declaró en guerra contra la Iglesia de Roma. Muchos querían seguir su
ejemplo, atacando y criticando a los jefes de la santa Iglesia Católica, pero
San Cayetano les decía: "Lo primero que hay que hacer para reformar a la Iglesia es reformarse uno
a sí mismo".
San Cayetano era de familia muy rica y se desprendió de todos sus
bienes y los repartió entre los pobres. En una carta escribió la razón que tuvo
para ello: "Veo a mi Cristo pobre, ¿y yo me atreveré a seguir viviendo
como rico?" Veo a mi Cristo humillado y despreciado, ¿y seguiré deseando
que me rindan honores? Oh, que ganas siento de llorar al ver que las gentes no
sienten deseos de imitar al Redentor Crucificado".
En Nápoles un señor rico quiere regalarle unas fincas para que
viva de la renta, junto con sus compañeros, diciéndole que allí la gente no es
tan generosa como en otras ciudades. El santo rechaza la oferta y le dice:
"Dios es el mismo aquí y en todas partes, y El nunca nos ha desamparado,
si siquiera por un minuto".
Fundó asociaciones llamadas "Montes de piedad"
(Montepíos) que se dedicaban a prestar dinero a gentes muy pobres con bajísimos
intereses.
Sentía un inmenso amor por Nuestro Señor, y lo adoraba
especialmente en la
Sagrada Hostia
en la Eucaristía y recordando la santa infancia de
Jesús. Su imagen preferida era la del Divino Niño Jesús.
La gente lo llamaba: "El padrecito que es muy sabio, pero a
la vez muy santo".
Los ratos libres los dedicaba, donde quiera que estuviera, a
atender a los enfermos en los hospitales, especialmente a los más abandonados y
repugnantes.
Un día en su casa de religioso no había nada para comer porque
todos habían repartido sus bienes entre los pobres. San Cayetano se fue al
altar y dando unos golpecitos en la puerta del Sagrario donde estaban las
Santas Hostias, le dijo con toda confianza: "Jesús amado, te recuerdo que
no tenemos hoy nada para comer". Al poco rato llegaron unas mulas trayendo
muy buena cantidad de provisiones, y los arrieros no quisieron decir de dónde
las enviaban.
En su última enfermedad el médico aconsejó que lo acostaran sobre
un colchón de lana y el santo exclamó: "Mi Salvador murió sobre una tosca
cruz. Por favor permítame a mí que soy un pobre pecador, morir sobre unas
tablas". Y así murió el 7 de agosto del año 1547, en Nápoles, a la edad de
67 años, desgastado de tanto trabajar por conseguir la santificación de las
almas.
En seguida empezaron a conseguirse milagros por su intercesión y
el Sumo Pontífice lo declaró santo en 1671.

ORACION
A SAN CAYETANO
:
 ¡Oh glorioso San Cayetano
Padre de la Providencia!,
no permitas que en mi casa me falte la subsistencia y de tu liberal mano una
limosna te pido en lo temporal y humano.
¡Oh glorioso San Cayetano!, Providencia, Providencia, Providencia.
(Aquí se pide la
gracia que se desea conseguir)
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Jaculatoria. Glorioso San Cayetano, interceded por nosotros ante la Divina Providencia.

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