jueves, 9 de julio de 2015

Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del S...

 6 DE JULIO 

FIESTA DE SANTA MARÍA DE GORETTI

Datos Principales
Nació en Corinaldo, Italia, el año 1890, de una familia
humilde. Su niñez, bastante dura, transcurrió en Nettuno (cerca de Roma), y
durante ella se ocupó en ayudar a su madre en las tareas domésticas. Era
piadosa y asidua en la oración. El 6 de Julio de 1902, a los once años de
edad, fue amenazada con un punzón por Alessandro Serenelli, un joven que trató
de abusar de ella. Ella prefirió morir antes que pecar. Durante su agonía
perdonó a su atacante, quién, tras años de cárcel, se convirtió.
PAPA Pío XII, que la canonizó el 24 de junio de 1950, la
definió «pequeña y dulce mártir de la pureza».




De la homilía pronunciada por el Papa Pío XII en la canonización de Santa María Goretti
    De todo el mundo es conocida la lucha con
que tuvo que enfrentarse, indefensa, esta virgen; una turbia y ciega tempestad
se alzó de pronto contra ella, pretendiendo manchar y violar su angélico
candor. En aquellos momentos de peligro y de crisis, podía repetir al divino
Redentor aquellas palabras del áureo librito De la imitación de
Cristo:
 "Si
me veo tentada y zarandeada por muchas tribulaciones, nada temo, con tal de que
tu gracia esté conmigo. Ella es mi fortaleza ; ella me aconseja y me ayuda.
Ella es más fuerte que todos mis enemigos."  Así, fortalecida por la
gracia del cielo, a la que respondió con una voluntad fuerte y generosa,
entregó su vida sin perder la gloria de la virginidad.
  
En la vida de esta humilde doncella, tal cual la hemos resumido en breves
trazos, podemos contemplar un espectáculo no sólo digno del cielo, sino digno
también de que lo miren, llenos de admiración y veneración, los hombres de
nuestro tiempo.  Aprendan los padres y madres de familia cuán importante
es el que eduquen a los hijos que Dios les ha dado en la rectitud, la santidad
y la fortaleza, en la obediencia a los preceptos de la religión católica, para
que, cuando su virtud se halle en peligro, salgan de él victoriosos, íntegros y
puros, con la ayuda de la gracia divina.
    Aprenda la alegre niñez, aprenda la
animosa juventud a no abandonarse lamentablemente a los placeres efímeros y
vanos, a no ceder ante la seducción del vicio, sino, por el contrario, a
luchar  con firmeza, por muy arduo y difícil que sea el camino que lleva a
la perfección cristiana, perfección a la que todos podemos llegar tarde o
temprano con nuestra fuerza de voluntad, ayudada por la gracia de Dios,
esforzándonos, trabajando y orando.
    No todos estamos llamados a sufrir el
martirio, pero sí estamos todos llamados a la consecución (acción y efecto de
conseguir) de la virtud cristiana. Pero esta virtud requiere una fortaleza
 que, aunque no llegue a igualar el grado cumbre de esta angelical
doncella, exige, no obstante, un largo, diligentísimo e ininterrumpido
esfuerzo, que no terminará sino con nuestra vida. Por esto, semejante esfuerzo
puede equipararse a un lento y continuado martirio, al que nos amonestan
aquellas palabras de Jesucristo: El reino de los cielos
se abre paso a viva fuerza, y los que pugnan por entrar lo arrebatan.
   Animémonos todos a esta lucha cotidiana, apoyados en la gracia del
cielo; sírvanos de estímulo la santa virgen y mártir María Goretti; que ella,
desde el trono celestial, donde goza de la felicidad eterna, nos alcance del
Redentor divino, con sus oraciones, que todos, cada cual según sus peculiares
condiciones, sigamos sus huellas ilustres con generosidad, con sincera voluntad
y con auténtico esfuerzo.

Oración
    Señor, fuente de la inocencia y amante de
la castidad, que concediste a tu sierva María Goretti la gracia del martirio en
plena adolescencia, concédenos a nosotros, por su intercesión, firmeza para
cumplir tus mandamientos, ya que le diste a ella la corona del premio por su
fortaleza en le martirio. Por nuestro Señor Jesucristo.  -del Oficio
Divino

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