sábado, 20 de junio de 2015

Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del Santísimo Rosario: Misioneros del S...


Cada Día
Acto de Contrición

¡Dulcísimo Corazón de Jesús, que en este

Divino Sacramento estás vivo e inflamado de amor por
nosotros! Aquí nos  tenéis en vuestra
presencia, pidiéndonos perdón de nuestra culpa e implorando vuestra
misericordia. Nos pesa ¡oh buen Jesús! de haberos ofendido, por ser
Vos tan bueno que no merecéis tal ingratitud. Concedednos
luz y gracia para meditar vuestras virtudes y formar según ellas nuestros pobre

corazón. Amén
Día XIX
CARTA ENCÍCLICA
HAURIETIS AQUAS
DE SU
SANTIDAD
PÍO XII
SOBRE

37. Cumpliéndose felizmente
este año como indicamos antes, el primer siglo de la institución de la fiesta
del Sagrado Corazón de Jesús en toda la Iglesia por nuestro predecesor Pío IX,
de f. m., es vivo deseo nuestro, venerables hermanos, que el pueblo cristiano
celebre en todas partes solemnemente este centenario con actos públicos de
adoración, de acción de gracias y de reparación al Corazón divino de Jesús. Con
especial fervor se celebrarán, sin duda, estas solemnes manifestaciones de
alegría cristiana y de cristiana piedad —en unión de caridad y de oraciones con
todos los demás fieles— en aquella nación en la cual, por designio de Dios,
nació aquella santa Virgen que fue promotora y heraldo infatigable de esta
devoción.
Entre tanto, animados por dulce
esperanza, y como gustando ya los frutos espirituales que copiosamente han de
redundar —en la Iglesia— de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, con tal de
que ésta, como ya hemos explicado, se entienda rectamente y se practique con
fervor, suplicamos a Dios quiera hacer que con el poderoso auxilio de su gracia
se cumplan estos nuestros vivos deseos: a la vez que expresamos, también la
esperanza de que, con la divina gracia, como fruto de las solemnes
conmemoraciones de este año, aumente cada vez más la devoción de los fieles al
Sagrado Corazón de Jesús, y así se extienda más por todo el mundo su imperio y
reino suavísimo: «reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia,
reino de justicia, de amor y de paz»
 [126] Ex. Miss. Rom. Praef. Iesu Christi Regis.
Como prenda de estos dones
celestiales, os impartimos de todo corazón la Bendición Apostólica, tanto a
vosotros personalmente, venerables hermanos, como al clero y a todos los fieles
encomendados a vuestra pastoral solicitud, y especialmente a todos los que se
consagran a fomentar y promover la devoción al Sacratísimo Corazón de Jesús.
Dado en
Roma, junto a San Pedro, el 15 de mayo de 1956, año decimoctavo de nuestro
pontificado.
PÍO XII



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