viernes, 1 de junio de 2012

Mes de Junio Dedicado al Sagrado Corazón de Jesús

Cada Día
Acto de Contrición

¡Dulcísimo Corazón de Jesús, que en este Divino Sacramento estás vivo e inflamado de amor por nosotros! Aquí nos  tenéis en vuestra presencia, pidiéndonos perdón de nuestra culpa e implorando vuestra misericordia. Nos pesa ¡oh buen Jesús! de haberos ofendido, por ser Vos tan bueno que no merecéis tal ingratitud. Concedednos luz y gracia para meditar vuestras virtudes y formar según ellas nuestros pobre corazón. Amén

Día I

EL SAGRADO CORAZÓN, MODELO DE AMOR
 I
¿Qué motivos han inducido al buen Jesús a darnos su Sagrado Corazón? Sólo motivos de amor. Porque nos amó se hizo hombre, porque nos amó sufrió Pasión y muerte, porque nos amó quiso quedarse en la Eucaristía, porque nos amó se dignó manifestarnos en estos últimos tiempos las riquezas de su adorable Corazón?
¿Y a quien amo? a criaturas ingratas y culpables, indignas de ocupar uno solo de sus pensamientos; nos vio como éramos, pobres, infelices, llenos de corrupción y de pecado. Por nuestra suma miseria nos amó. ¡Oh amor tíernisimo del corazón de Jesús!
¿Y cómo nos amó? no como aman los hombres, ni como aman los ángeles, ni como ama la misma Virgen María. Nos amó como sólo puede amar El; con amor eterno, infinito, divino, amor del Corazón de un Dios. 
¡Oh pobre corazón mío! ¡Qué nobleza la tuya! has sido amado a pesar de tu miseria por el Corazón de todo un Dios! ¿Conoces ¡oh hombre! hasta que punto te ha engrandecido Dios, haciéndote objeto de su amor? 
Medítese uno minutos. 
II
¿Y  qué pide el Corazón de Jesús en cambio de este amor? No pide nuestra vida, nuestra salud ni nuestras riquezas. Pide sólo el amor de nuestro corazón. Pide sólo ser amado, no como merece El, sino como podemos amar nosotros con nuestro pobrecito corazón con una gotita del nuestro se contenta El, a trueque del océano que nos da el suyo. 
Tengo sed, clama desde este Sagrario, como desde la Cruz. Tengo sed de vuestro amor. ¡AH! ¡Hermanos míos! ¡Amigos míos! ¡No nos hagamos los sordos a este grito amoroso del Corazón de Jesús! ¡Amemos al Sagrado Corazón! 
¿Y cómo se le ama? se le ama guardando su ley, procurando seguir sus inspiraciones, buscándole amigos que le quieran, ganándole almas que un día sean con El dichosas, evitándole injurias y menosprecios, desagraviandole por ellos. Así  se aman los hombres unos a los otros. Así debemos amar a Jesús.
¿Qué haces tú por aquel Padre, por aquella esposa, por aquel hermano, por aquel amigo a quien amas tanto? ¿Como le hablas? ¿Como le sirves? ¿Como les contestas? Pues bien; has lo mismo con el Corazón de tu buen Jesús, y estarás satisfecho de tí. 
¡Ay de ti sino le amas por lo menos de esta suerte! ¡Infeliz! deverás aborrecerlo por toda la eternidad. 

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