jueves, 30 de agosto de 2012

Santa Rosa de Lima, Patrona de América


                               De los escritos de santa Rosa de Lima


El salvador levantó la voz y dijo, con incomparable majestad:
"¡Conozcan todos que la gracia sigue a la tribulación.
Sepan que sin el peso de las aflicciones no se llega al
colmo de la gracia. Comprendan que, conforme al acre-
centamiento de los trabajos, se aumenta juntamente la
medida de los carismas. Que nadie se engañe: esta es
la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz
no hay camino por donde se pueda subir al cielo!"
Oídas estas palabras, me sobrevino un impetu pode-
roso de ponerme en medio de la plaza para gritar con
grandes clamores, diciendo a todas las personas, de cual-
quier edad, sexo, estado y condición que fuesen:
"Oíd pueblos, oíd, todo género de gentes: de parte de
Cristo y con palabras tomadas de su misma boca, yo os
aviso: Que no se adquiere gracia sin padecer aflicciones;
hay necesidad de trabajos y más trabajos, para conse-
guir la participación íntima de la divina naturaleza, la
gloria de los hijos de Dios y la perfecta hermosura del 
alma."
Este mismo estímulo me impulsaba impetuosamente
a predicar la hermosura de la divina gracia, me angus-
tiaba y me hacía sudar y anhelar. Me parecía que ya no
podía el alma detenerse en la cárcel del cuerpo, sino que
se había de romper la prisión y, libre y sola, con más
agilidad se había de ir por el mundo, dando voces:
"¡Oh, si conociesen los mortales qué gran cosa es la
gracia, qué hermosa, qué noble, qué preciosa, cuántas ri-
quezas esconde en sí, cuántos tesoros, cuántos júbilos y
delicias! Sin duda emplearían toda su diligencia, afanes
y desvelos en buscar penas y aflicciones; andarían todos
por el mundo en busca de molestias, enfermedades y
tormentos, en vez de aventuras, por conseguir el tesoro
último de la constancia en el sufrimiento. Nadie se que-
jaría de la cruz ni de los trabajos que le caen en suerte,
si conocieran las balanzas donde se pesan para repartir-
los entre los hombres."

martes, 28 de agosto de 2012

San Agustín


TARDE TE AMÉ
San Agustín

Tarde te amé, belleza infinita tarde te amé,
Tarde te ame belleza siempre antigua y siempre nueva!

Y supe, Señor que estabas en mi alma y yo estaba fuera, así te buscaba mirando la belleza de lo creado.

¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.
Señor tu me llamaste, tu voz a mi llegó, curando mi sordera con tu luz brillaste cambiando mi ceguera en un resplandor,
¡Tarde te amé belleza infinita,
tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.

Tu estabas conmigo, mas yo buscaba fuera y no te encontraba, era un prisionero de tus criaturas, lejos de Ti.
¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.
 Hasta mí, ha llegado el aroma de tu gracia, por fin respiré, Señor yo te he buscado, siento hambre y sed, ansío tu paz.
¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.

domingo, 26 de agosto de 2012

XIII Domingo después Pentecostés



(Evangelio según San Lucas 17, 11-19)

Un Dogma Olvidado

Doctrina bíblica acerca del Purgatorio 

1) Existe un lugar de expiación donde se purifican las almas de los justos que salen de esta vida con manchas de pecado. estas manchas son la pena temporal debida, sea de los pecados mortales ya perdonados en cuanto culpa y pena eterna, sea a los pecados veniales no expiados antes de la muerte.

Apocalípsis 21:27 (nada manchado puede entrar en el cielo)

II Macabeos 12: 43-46 (el sacrificio de Judas Macabeo manda ofrecer por los judíos difuntos, despues de una vida piadosa).

San Mateo 12:32 (si el pecado contra el Espíritu Santo no será perdonado ni en esta vida, ni en la otra, hay por consiguiente pecados que se perdonan en la otra vida. Evidentemente no se perdonan en el cielo, adonde nada manchado puede entrar; ni en el infierno, donde se hallan los que se han condenado para siempre. Por tanto, hoy un lugar de expiación en la otra vida, donde se purifican las almas de los justos, que no se han purificado totalmente  en esta vida).

I Corintios 3: 11-15 (Según todo el texto, se trata aquí de los predicadores del Evangelio que edifican sobre Cristo: oro, plata, piedras preciosas-o sea, la doctrina buena, que reviste la prueba de fuego-o madera, heno, hojarasca-o sea una doctrina vana aunque no contraria al fundamento que es Cristo-, doctrina que será consumida por el fuego. Aquel cuya doctrina resiste el fuego, recibe la recompensa de su buena obra; pero él mismo se salvará (esto es, no sufrirá  condenación eterna), pero por el fuego, osea, padeciendo alguna pena. por tanto, según el texto que estamos analizando, el predicador vano, ni será condenado al Infierno, ni podrá llegar al Cielo, sin sufrir el castigo por su vana doctrina).

De aquí se deduce con pleno derecho y perfecta lógica, que cualquier cristiano puede hallarse en la hora de la muerte en estado de gracia, pero teniendo que padecer algo antes de entrar al cielo. Así el dogma católico del Purgatorio revela la justicia y santidad de Dios, que aborrece hasta la sombra del pecado. Además estimula al alma a la penitencia y consuela al pecador que se convierta a última hora, el cual de otra manera apenas podría esperar llegar del fango del vicio al cielo.

2) Las almas detenidas en el Purgatorio, pueden ser ayudadas con nuestro sufragios. Se desprende del texto arriba citado de II Macabeos 12: 43-46.
  Notas explicativas

1-Acerca del Purgatorio, lo único que sabemos por la Revelación, es que existe y que los fieles pueden ayudar a las almas allí detenidas con sus sufragios. La existencia del Purgatorio se convence ser una realidad, además por la siguiente reflexión: todo pecado, como violación que es del orden moral fundado en la ley eterna de Dios, de ordinario exige para ser perdonado además del arrepentimiento, una satisfacción proporcionada a la gravedad de la culpa. Sabemos que por el bautismo se perdonan juntamente los pecados y la pena total por ellos debida, por ser este Sacramento una muerte al pecado y una regeneración perfecta en Cristo. En cambio, por el Sacramento de la Penitencia, aunque se perdonan los pecados y la pena eterna, comúnmente no se perdona totalmente la pena temporal, de lo cual es clara señal que una de las partes integrantes del Sacramento es la satisfacción. Esta satisfacción se ha de pagar, o en esta vida o en la otra.

Aun en el Antiguo Testamento se hallan pasajes que ilustran muy bien estas doctrina: David, por ejemplo, apenas reconoció su pecado y se dolió de él con íntima contricción, mereció oir del Profeta Natán que Dios le había perdonado, pero inmediatamente añadió el profeta que, por haber dado el rey ocasión a los enemigos de Yahvé para que se escandalizaran, sentiría sobre si la mano vindicativa de Dios, viendo morir al hijo de su pecado (II Samuel 12: 13-18).

Ni sólo se comprende que existe el Purgatorio, para que se acabe de pagar la pena temporal cuya satisfacción completa exige la divina justicia; sino además, porque dejando muchas veces los pecados en el alma cierta afición habitual al mismo pecado y, por tanto, cierta actitud de desafecto a la voluntad santísima de Dios, se explica la necesidad de que dicha afición desordenada se extinga por completo, como resultado del ansia impetuosa que los mismos castigos expiatorios excitan en el alma, de unirse con su Dios y de abrazarse a aquella Santidad Infinita mediante actos intensos de caridad. 

2- ¿Cuánto tiempo habrá de permanecer en el Purgatorio cada una de las almas que allí padecen? Nada en concreto se puede afirmar. Una cosa, sí,  es dable conjeturar con legítimo discurso: que aquellas personas, cuya vida haya transcurrido entre innúmeros pecados, sin haberse negado ningún deleite ni comodidad del mundo, habrán de sobrellevar un Purgatorio muy largo, aun en el supuesto de que por una conversión sincera hayan muerto en gracia de Dios. Algunos cristianos, cuya vida es una perpetua muerte a sí mismo y una ininterrumpida fidelidad a la voluntad y gusto de Dios, podrán sentir un primer movimiento de desagrado al ver que esos pecadores a que acabamos de aludir, se han salvado con tanta facilidad, mientras ellos, después de una existencia tan sacrificada, los habrán de ver junto a sí, compañeros de la misma gloria. Piensen, con todo, que esta aparente falta de equitativa justicia, de hecho no se da. La explicación de ello, la tienen en este mismo dogma del Purgatorio. ¿Quien nos dice que estas almas arrepentidas en los últimos días de una vida de pecado, irán muy pronto a gozar de Dios juntamente con las almas más santas? Algunas como la del Buen Ladrón, por ejemplo arrepentida en circunstancia excepcionales y con una contrición extraordinaria, puede ser que sí. Mas lo lógico es- y aquiétense con estos algunos cristianos incomprensivos- que aquellas almas en su vida tan pecadoras, tengan que padecer castigos muy duros durante largo tiempo. ¿cuanto tiempo? el Dios de las justicias, que escudriña rigurosamente las conciencias, sabrá proporcionar ese tiempo a la vida por tantos años inicua de los que, por su infinita misericordia, consiguieron salvarse.

Lo que tampoco se puede negar es que el Purgatorio será también más doloroso y largo para aquellas personas que, habiendo recibido de Dios muchas gracias, tanto para sí mismas como para provecho de los demás por sus cargos de responsabilidad, no respondieron con una fidelidad proporcionada a la profusión de los beneficios divinos. Temerosos es el pasaje del Evangelista San Lucas en que estos se insinúa (San Lucas 12:48). 

 3- El no pensar casi nunca en este dogma Católico del Purgatorio, es tal vez una de las causas principales de esa desenfrenada afición a una vida de comodidades, diversiones y gustos cada día crecientes, que es una de las características de estos tiempos. ¡Cuántos mejor lo entienden todas aquellas almas no pocas en numero, por cierto, que se dan por amor a Dios y al prójimo, a una vida de abnegación y penitencia del todo opuesta al libertinaje contemporáneo! Como saben muy con su frecuente meditación de las verdades eternas, que la pena debida por los pecados que se ha de pagar en esta vida o en la otra, se apresuran a abrazarse voluntariamente con ese tenor de vida tan penosa, para ahorrarse en el otro mundo tiempo tal vez largo de purgatorio. Al revés, los mundanos que corren locamente tras los placeres ¡ Qué sorpresa recibirán tan impensada, después de su muerte, ante las perspectiva de una purgatorio horriblemente prolongado, aun teniendo la suerte de morir bien!

Tomado del Manual de Estudios Bíblicos Católicos, 2° Edición, María B. Daiber-Librería Salesiana. 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Corazón Inmaculado de María


Ya San Juan Eudes, en el siglo XVII, había difundido esta devoción.
La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, el 4 de mayo de 1944, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes".


 Del texto de la consagración de Pío XII: 
"Ante tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia, de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo; fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten en mérito y número"


Fundamento:

Después de su entrada a los cielos, el Corazón de María sigue ejerciendo a favor nuestro su amorosa intercesión. El amor de su corazón se dirige primero a Dios y a su Hijo Jesús, pero se extiende también con solicitud maternal sobre todo el género humano que Jesús le confió al morir; y así la veneramos por la santidad de su Inmaculado Corazón y le solicitamos su ayuda maternal en nuestro camino a su Hijo. 

El Inmaculado Corazón de María, nuestra madre, es el camino mas rápido y seguro para llegar a Jesús.

Venerar el Inmaculado Corazón de María es venerar a la mujer que esta llena del Espíritu Santo, llena de gracia, y siempre pura para Dios. Su corazón maternal siempre está lleno de amor por sus hijos. Por eso se representa rodeado de blancas rosas. 

Veneramos el corazón que guarda todas las cosas de Dios en su Corazón y que nos ayuda a sanar y consagrar a Dios nuestro propio corazón.


Devoción de los Cinco Primeros Sábados: Es una devoción al Corazón de María. En diciembre de 1925, la Virgen se le apareció a Lucía Martos, una de las tres pastorcitas vidente de Fátima, y le dijo: "Yo prometo asistir a la hora de la muerte, con las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que en los primeros sábados de cinco meses consecutivos, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen la tercera parte del Rosario, con intención de darme reparación".  Junto con la devoción a los nueve Primeros Viernes de Mes, ésta es una de las devociones más conocidas.

Entreguémonos al Corazón de María diciéndole:

"¡Llévanos a Jesús de tu mano! ¡Llévanos, Reina y Madre, hasta las profundidades de su Corazón adorable! ¡Corazón Inmaculado de María, ruega por nosotros!

domingo, 19 de agosto de 2012

XII Domingo después Pentecostés


(Evangelio según San Lucas 10, 11-19)

Homilía de San Beda el Venerable, Presbítero.

Bienaventurados los ojos, no de los escribas y de los fariseos, que vieron sólo el cuerpo del Señor, sino los que pueden conocer sus misterios, aquellos de los cuales se ha dicho: “Y los has revelado a los pequeñuelos”. Bienaventurados los ojos de esos pequeñuelos, a los cuales el Hijo se digna revelarse y revelar al Padre. “Abrahán, vuestro padre, ardió en deseos de ver el día de Cristo: viólo, y se llenó de gozo”. Isaías, Miqueas y muchos otros profetas vieron también la gloria del Señor; por eso se les ha llamado Videntes; pero le vieron y le saludaron de lejos, como en un espejo y enigma.

En cuanto a los Apóstoles, que gozaban de la presencia del Señor, que comían con él y que podían preguntarle sobre todo cuanto deseaban saber, no tenían necesidad, para ser instruidos, ni de ángeles, ni de ningún genero de visiones. A los que San Lucas llama profetas y reyes, los llama San Mateo con más claridad profetas y justos. Los justos son, en efecto, grandes reyes; porque, en ves de consentir y sucumbir  a los alicientes de sus pasiones, saben gobernarlas y someterlas.

Levantóse entonces un doctor de la ley, y díjole con el fin de tentarle: Maestro, ¿Qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Este doctor de la Ley que en el designio de tentarle, interroga al Señor sobre la vida eterna, paréceme que tomó pretexto para hacerlo de estas del Salvador: “Alegraos, porque vuestros nombres están escritos en los cielos”. Pero el lazo que tiende a Jesús, muestra con cuanta verdad el Señor había dicho al dirigirse a su Padre: “Porque has encubierto estas cosas a los sabios y prudentes y las has descubierto a los pequeñuelos”.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María a los Cielos


El Arca y animada del Dios viviente, que concibió en su cena a su Criador, descansa hoy en el Templo del Señor no construido por sus manos de hombre. David, su antepasado, se siente transportado de alegría; y juntamente con él, canta himnos a los Ángeles, celébranla los Arcángeles, glrorífcanla las Virtudes, , estremécense de jubilo los Principados, regencíjance con ellos las Potestades, manifiestan su alegría las Dominaciones, festéjanla los Tronos y repiten su alabanzas los Serafines. Hoy es recibida en la celestial Edén el Paraíso animado del nuevo Adán, en el cual fue revocada nuestra condenación, plantado el árbol de la vida y cubierta nuestra desnudez.

No ha sido devuelta hoy a la tierra aquella Virgen Inmaculada, que vivo ajena a todas las afecciones (apegos) y con el pensamiento puesto en el cielo: como cielo viviente, ha sido colocada en los eternos Tabernáculos. ¿Podía, en efecto, experimentar las ignominias de la muerte la que había sido fuente de donde mano para todos los hombres la verdadera vida? Cierto es que estuvo sujeta a la Ley dictada por aquel mismo a quien engendró, y que como hija del viejo Adán debió someterse al antiguo decretó, del cual no se libro ni su mismo Hijo, que es la vida por esencia pero su cualidad de Madre del Dios viviente le mereció justamente verse elevada de él.

Aquella Eva que había consentido en la sugestiones de la serpiente, fue condenada a los dolores del parto y el castigo de la muerte, y tuvo que permanecer sepultada en el ceno de la tierra. Pero ¿Cómo podía ser presa de la muerte esta nueva Eva, verdaderamente dichosa, que escuchó dócilmente la palabra Divina, fue fecundada por obra del Espíritu Santo, concibió a la casta salutación del Arcángel, fuera de toda ley humana, ...al Hijo de Dios, diole a la luz sin dolor y se consagró por último a Dios por eterno? ¿Cómo habría podido acabar sepultada en el seno de la tierra? ¿Podría ser pasto de la corrupción un cuerpo escogido por la misma vida para encarnarse? A esta nueva Eva abrióle Dios un camino recto llano y fácil para subir al Cielo. Porque si Jesucristo, vida y verdad, ha dicho; “ Allí donde yo estuviere estará también mi servidor”  con mucho mayor motivo debe estar con el su Madre.

Tomado de la Homilía de San Juan Damasceno.

En esta gran Fiesta de la Santísima Virgen recibieron por primera vez a Jesús Sacramentado los jóvenes Juan Carlos y Agustina Ferretti.



















martes, 14 de agosto de 2012

Ave María

El día 12 de Agosto en el jardín de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa que se encuentra en la entrada a nuestra Capilla, se bendijo y se colocó a los pies de la Santísima Virgen una placa recordatoria, por el párvulo Matías Daniel Sosa Castillo recientemente fallecido, seguido del acto se celebró la Santa Misa de los Ángeles.








sábado, 11 de agosto de 2012

Santa Filomena, Virgen y Mártir


Descubrimiento de sus restos mortales
Filomena, una joven mártir de la Iglesia primitiva durmió en el olvido de la historia hasta el hallazgo de sus restos mortales el 24 de mayo de 1802.  Ocurrió en el día de María Auxiliadora, durante una de las excavaciones que se hacen constantemente en Roma. La encontraron en la Catacumba de Santa Priscilla, en la Vía Salaria.
En una tumba habían tres losas juntas que cerraban la entrada y en ellas había una inscripción que estaba rodeada de símbolos que aludían al martirio y a la virginidad de la persona ahí enterrada. Los símbolos eran: ancla, tres flechas, una palma y una flor.
La inscripción decía: LUMENA PAXTE CUM FI
Se entiende que estas losas pueden haber sido puestas, en el orden incorrecto, debido a la prisa o al poco conocimiento del latín del obrero. Por lo tanto, la inscripción correctamente puesta se leería: PAX TECUM FILUMENA en español: ¡Paz sea contigo Filomena!
Al abrir la tumba descubrieron su esqueleto que era de huesos pequeños y notaron a la vez, que su cuerpo había sido traspasado por flechas. Al examinar los restos los cirujanos atestiguaron la clase de heridas que la joven mártir recibió y los expertos coincidieron en calcular que la niña fue martirizada entre la edad de 12 o 13 años.

Costumbres de los primeros cristianos
Por el entusiasmo que causaba en los primeros cristianos la valentía de los que morían por la fe, acostumbraban a marcar la losa con el signo de la palma, y ponían al lado un pequeño frasco que contenía la sangre del mártir.
Hechos extraordinarios del descubrimiento
Cuando los científicos estaban transfiriendo la sangre seca a un nuevo frasco transparente, ante todos los que estaban presentes, se sucedió un hecho extraordinario. Para su asombro vieron que las pequeñas partículas de la sangre seca cuando caían en el nuevo frasco, brillaban como oro, diamantes y piedras preciosas y resplandecían en todos los colores del arco iris. (Hasta el presente, se puede observar en algunos momentos de gracia, que estas partículas cambian de color)
Los huesos, cráneo y cenizas junto con el frasco que contenía la sangre fueron depositados en un ataúd, el cual fue cerrado y triplemente sellado. Bajo guardia de honor el ataúd de ébano fue llevado a la custodia del Cardenal Vicario de Roma, a una capilla donde se guardan los cuerpos de santos.
La Congregación de Indulgencias y Reliquias declaró la autenticidad de las reliquias de la mártir.
Traslado de sus Santos Restos
Después de que las reliquias de la Santa fueron exhumadas, fueron mantenidas en Roma hasta 1805. En ese tiempo el Padre Francis di Lucia de Mugnano, un pequeño pueblo cerca de Nápoles, visitó la ciudad de Roma. El tenía un ardiente deseo de procurar las reliquias de alguna joven mártir para su Iglesia. Ya que el Obispo de Potenza, al cual el acompañó a Roma, apoyaba su petición, el Padre Francis fue permitido visitar el Tesoro de Reliquias, un largo pasillo donde se preservaban las reliquias de varios santos. Cuando se paró frente a la reliquia de Santa Filomena, se llenó de un gran gozo espiritual, y rogó ante ella. El pensaba que el gran heroísmo de esta joven mártir era la inspiración que necesitaban los jóvenes de su parroquia, que su fortaleza virginal los retaría a la pureza.

Las reliquias de Santa Filomena eran consideradas famosas y eran reservadas para algún distinguido prelado.
El pidió las reliquias y al no recibir ninguna respuesta, el P. Francis decidió ir solo a uno de los Canónigos de San Pedro, y pedir otra vez la reliquia. Hizo la petición a nombre del Obispo de Potenza. Le presentaron la reliquia de Santa Ferma.
Los que estuvieron envueltos en la primera petición pensaron que el Obispo de Potenza era merecedor de una reliquia de primera clase. Las reliquias de Santa Filomena fueron dadas al Obispo. Esté a su vez quiso que el pobre sacerdote de Mugnano las tuviera para su parroquia.
De regreso a su pueblo, los viajeros se alojaron en casa de un buen amigo en Nápoles. La señora de la Casa Doña Angela Rose padecía de una enfermedad incurable desde hacia doce años. Ella ofreció vestir las reliquias con la esperanza de ser curada. Las reliquias fueron cubiertas por una estatua de la santa, hecha especialmente para ese propósito y colocadas en una urna de madera. Muchos milagros empezaron a darse. La señora Angela Rose fue instantáneamente sanada al tocar las reliquias. Otros también obtuvieron diferentes sanaciones.
Traslado de las Reliquias a Mugnano
El 10 de agosto de 1805, las reliquias de la Santa fueron trasladadas a Mugnano, a la casa del P. Francis di Lucia. Continuos milagros de toda clase acompañaban el traslado. El día antes de la llegada, por las oraciones de los habitantes, una lluvia abundante refrescó los campos y prados de Mugnano, después de una larga temporada de sequía. El Señor Michael Ulpicella, un abogado, que no había podido salir de su cuarto por seis semanas, fue llevado a donde estaban las reliquias y regresó sanado.
El Santuario de Santa Filomena fue escena de prodigiosos milagros. Entre ellos se encuentra la sanación de Pauline Jaricot.
Papas devotos a Santa Filomena
Papa Gregorio XVI, en Enero 30 de 1837, solemnemente la elevó al altar dando completa autoridad a su culto en todo el mundo católico y por toda la eternidad. Le dio el título de Patrona del Rosario Viviente.En nuestro amor por Santa Filomena seguimos bien la dirección y el ejemplo de los Romanos Pontífices:
Pío IX -En 1849 la nombró Patrona de los Hijos de María.
Papa San Pío X elevó la Archicofraternidad de Santa Filomena a Universal y nombró a San Juan Vianney su Patrón. Este Papa y gran Santo de la Santa Madre Iglesia solemnemente declaró: "... desacreditar las presentes decisiones y declaraciones concernientes a Santa Filomena como no siendo permanentes, estables, válidas y efectivas, necesarias de obediencia, y en completo efecto para toda la eternidad, procede de un elemento que es nulo y vano y sin mérito y autoridad." (1912)
Leo XIII - Antes de su elección al Papado, fue dos veces en peregrinación a su Santuario. Después de ser nombrado el Vicario de Cristo, le dio una cruz de mucho valor al Santuario. Aprobó la Confraternidad de Santa Filomena y la enriqueció con indulgencias. La elevó a Archicofraternidad.
Pío X - Elevó la Archicofraternidad a Universal y nombró a San Juan María Vianney su Patrón.
San Juan Vianney y Sta. Filomena
San Juan Vianney era muy devoto de Santa Filomena. Existía un perfecto entendimiento entre el Cura de Ars y la Santa. La eligió como su patrona y el sentía su presencia constantemente. La llamaba con los nombres mas tiernos y familiares y no dudaba en inducir a otros a que invocaran su intercesión en sus necesidades de cuerpo y alma.
Conoció a la Santa a través de Pauline Jaricot, la cual le ofreció parte de la preciosa reliquia que había obtenido en Mugnano. Inmediatamente se puso a trabajar para erigir una Capilla en su Iglesia y así custodiar con dignidad la reliquia. El lugar pronto se convirtió en escena de innumerables curaciones, conversiones y milagros.

jueves, 9 de agosto de 2012

San Juan María Vianney, Cura de Ars


En el siglo pasado, Ars, una pequeña villa francesa fue por muchos años el hogar de la vida religiosa de todo el país. Entre el año de 1818 y el 1859, su nombre estuvo en los labios de miles de personas, y tan grande era la afluencia de peregrinos, que la compañía de trenes que servía el distrito, tuvo que abrir una oficina especial en la ciudad de Lyons, para poder lidiar con el tráfico entre esta gran ciudad y el pequeño pueblo de Ars.  ¿El causante de todo esto?, un sencillo y sin embargo incomparable sacerdote, de quien hablaremos brevemente en esta historia: San Juan Bautista Vianney.
Nació cerca de Lyon el año 1786. Tuvo que superar muchas dificultades para llegar por fin a ordenarse sacerdote. Se le confió la parroquia de Ars, en la diócesis de Belley, y el santo, con una activa predicación, con la mortificación, la oración y la caridad, la gobernó, y promovió de un modo admirable su adelanto espiritual. Estaba dotado de unas cualidades extraordinarias como confesor, lo cual hacía que los fieles acudiesen a él de todas partes, para escuchar sus santos consejos. Murió el año 1859.

LA  ORACIÓN

SEGÚN EL SANTO CURA DE ARS

Hermosa obligación del hombre:
Orar y amar

Consideradlo, hijos míos: el tesoro del hombre cristiano no está en la tierra, sino en el cielo. Por esto, nuestro pensamiento debe estar siempre orientado hacia allí donde está nuestro tesoro.
El hombre tiene un hermoso deber y obligación: orar y amar. Si oráis y amáis, habréis hallado la felicidad en este mundo.
La oración no es otra cosa que la unión con Dios. Todo aquel que tiene el corazón puro y unido a Dios experimenta en sí mismo como una suavidad y dulzura que lo embriaga, se siente como rodeado de una luz admirable.
En esta íntima unión, Dios y el alma son como dos trozos de cera fundidos en uno solo, que ya nadie puede separar. Es algo muy hermoso esta unión de Dios con su pobre criatura; es una felicidad que supera nuestra comprensión.
Nosotros nos habíamos hecho indignos de orar, pero Dios, por su bondad, nos ha permitido hablar con él. Nuestra oración es el incienso que más le agrada.
Hijos míos, vuestro corazón es pequeño, pero la oración lo dilata y lo hace capaz de amar a Dios. La oración es una degustación anticipada del cielo, hace que una parte del paraíso baje hasta nosotros. Nunca nos deja sin dulzura; es como una miel que se derrama sobre el alma y lo endulza todo.
En la oración hecha debidamente, se funden las penas como la nieve ante el sol.
Otro beneficio de la oración es que hace que el tiempo transcurra tan aprisa y con tanto deleite, que ni se percibe su duración. Mirad: cuando era párroco en Bresse, en cierta ocasión, en que casi todos mis colegas habían caído enfermos, tuve que hacer largas caminatas, durante las cuales oraba al buen Dios, y creedme, que el tiempo se me hacía corto.
Hay personas que se sumergen totalmente en la oración como los peces en eI agua, porque están totalmente entregadas al buen Dios. Su corazón no esta dividido. ¡Cuánto amo a estas almas generosas! San Francisco de Asís y santa Coleta veían a nuestro Señor y hablaban con del mismo modo que hablamos entre nosotros.

Nosotros, por el contrario, ¡cuántas veces venimos a la Iglesia sin saber lo que hemos de hacer o pedir! Y, sin embargo,
cuando vamos a casa de cualquier persona, sabemos muy bien para qué vamos. Hay algunos que incluso parece como si le dijeran al buen Dios: "Sólo dos palabras, para deshacerme de ti..." Muchas veces pienso que cuando venimos a adorar al Señor, obtendríamos todo lo que le pedimos si se lo pidiéramos con una fe muy viva y un corazón muy puro.

Juan Maria Vianney.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Fiesta de San Cayetano

En el día de ayer se realizó la Procesión, Santa Misa, seguida de la bendición y distribución tradicional de los panes de San Cayetano.












 

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